
Después del alto el fuego alcanzado el pasado 14 de junio de 2026 y tras una desescalada del conflicto mientras se llevaban a cabo negociaciones para la finalización del conflicto, por tanto es momento de actualizar nuestro reporte de abril pasado (ver Guerra de Irán: Las aerolíneas de Medio Oriente sufren un impacto similar al del COVID), y repasar la situación de cara a la temporada alta europea y al gran número de pasajeros que se podrían estar moviendo vía los diversos hubs del golfo Pérsico.
Para ello hemos vuelto a recurrir a la información generada por la compañía inglesa OAG[1], aunque desafortunadamente la situación a vuelta a calentarse la primera semana de julio de 2026 y la conflictividad no cesa.
Situación general
Las aerolíneas de Oriente Medio habían recuperado gran parte de la capacidad perdida tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán desde el 28 de febrero de 2026, pero la ruptura de las negociaciones generó nuevos ataques entre ambas partes. Esta situación ha generado una nueva incertidumbre sobre la recuperación.
Recordemos que la disrupción se produjo tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán y la posterior represalia de Teherán, que provocaron el cierre generalizado del espacio aéreo en todo Oriente Medio. Irán, Irak, Israel, Jordania, Qatar y otros estados cerraron su espacio aéreo o impusieron restricciones, obligando a las aerolíneas a suspender sus servicios y desviar los vuelos de larga distancia para evitar las zonas de conflicto.

El pasado 8 de julio, la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) sustituyó su boletín general sobre las zonas de conflicto en Oriente Medio por un marco de recomendaciones revisadas, manteniendo las advertencias de alto riesgo para las operaciones en el espacio aéreo sobre Irán, Irak y Líbano, e introduciendo una nota informativa aparte que destaca la persistencia de riesgos de nivel medio en Bahréin, Israel, Jordania, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos.
Los datos
El análisis de los datos de OAG muestra que las aerolíneas tienen previsto operar alrededor de 22,9 millones de asientos con origen y destino en Oriente Medio durante julio, lo que equivale a unos 741.000 asientos diarios. Esto representa una fuerte recuperación con respecto a marzo, cuando las compañías aéreas redujeron o cancelaron servicios y desviaron vuelos. En resumen evitaron gran parte del espacio aéreo de la región.
Sin embargo, la capacidad programada para julio se mantiene un 7,5% por debajo del promedio diario registrado antes de los ataques del 28 de febrero y un 6,9% por debajo de julio de 2025. Los vuelos programados también han disminuido un 7,3% interanual, lo que indica que la región aún no se ha recuperado por completo a pesar del fuerte repunte de los últimos meses.
Israel
A nivel de país, Israel se encuentra entre los países con mejor desempeño, con una capacidad programada que alcanzará aproximadamente 1,39 millones de asientos con salida en julio, un 31,2 % más que el año anterior y un 34,4 % por encima del nivel de referencia de febrero previo a la guerra. Aquí cabe mencionar que la recuperación incluye el retorno de las aerolíneas europeas que a la mínima cortan su conexión con Israel alegando cuestiones de seguridad, pero encubren un cuasi embargo al transporte aéreo con Tel Aviv.

El aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv tiene previsto ofrecer unos 42.600 asientos diarios, un 28,6% más que en julio de 2025. Las aerolíneas israelíes son las principales impulsoras de esta recuperación. La capacidad de El Al Israel Airlines en julio aumentará un 10% interanual, mientras que la de Arkia un 78,4% y la de Israir un 16,1%, gracias a que las aerolíneas del país cubren el vacío dejado por la lenta recuperación de los operadores internacionales.
Arabia Saudita
El país árabe regentado por la monarquía Saud también ha demostrado su resiliencia. La capacidad prevista para julio es de unos 7,42 millones de asientos, un 0,7% superior a la de julio de 2025, impulsada por el crecimiento del mercado interno, el sonoro lanzamiento de Riyadh Air y la expansión de las aerolíneas de bajo coste. La capacidad de Flynas ha aumentado un 3,3% interanual, mientras que la de Flyadeal un 11%.

Las monarquías del Golfo
Los Emiratos Árabes Unidos experimentaron la mayor reducción absoluta de capacidad. El promedio diario de asientos de salida se redujo a aproximadamente 133.100 en abril, frente a los cerca de 262.500 anteriores al conflicto. Los horarios de julio muestran una recuperación de la capacidad hasta aproximadamente 222.200 asientos diarios, aunque esta cifra se mantiene un 15 % por debajo de los niveles previos a los ataques y casi un 13 % por debajo de julio de 2025.
Los datos de OAG muestran que las principales aerolíneas del Golfo han restablecido gran parte de sus redes, pero los horarios de julio siguen por debajo de los niveles del año pasado. Emirates tiene previsto operar alrededor de 2,98 millones de asientos de salida desde y dentro de la región este mes, un 10,2 % menos que el año anterior, mientras que Flydubai registra una caída del 17,5 % y Qatar Airways una del 4,5 %. Etihad Airways es una excepción, con una capacidad en julio un 11,6 % superior a la de julio de 2025.
Iraq, Kuwait e Irán
Sin embargo, las recuperaciones más débiles se observan en los mercados más cercanos al conflicto. La capacidad prevista para Iraq en julio es casi un 34 % inferior a la de julio de 2025, mientras que la de Irán se mantiene un 29,5 % por debajo y la de Kuwait un 27,3 % menor. El Aeropuerto Internacional de Teherán tiene previsto ofrecer alrededor de 102.000 asientos de salida en julio, un 52 % menos que el año anterior.

Si bien muchas restricciones se flexibilizaron desde el 14 de junio, las recientes hostilidades entre Irán, Estados Unidos y varias monarquías países del Golfo ponen de manifiesto la fragilidad de la recuperación y han vuelto a complicar, por enésima, vez la circulación de pasajeros por la región.
NOTA:
[1] Official Airline Guide – OAG Aviation Worldwide Limited.
Fuentes consultadas: