Un Concorde de aluminio y otro de hormigón armado

La presentación mundial del Concorde fue esta imagen, en este caso, un aviso a doble página en Time, publicado el 22 de diciembre de 1975 (colección Pablo Luciano Potenze).
La presentación mundial del Concorde fue esta imagen, en este caso, un aviso a doble página en Time, publicado el 22 de diciembre de 1975 (colección Pablo Luciano Potenze).

¿Cuándo se empezó a hablar de transporte de pasajeros supersónico? La fecha puede ser borrosa, pero lo cierto es que se lo hizo sobre bases concretas después de la entrada en servicio de los primeros jets, en el entorno de 1960. En 1961 Sud Aviation hablaba del “Super Caravelle”, que volaría a más de 2.000 km/h, y no era el único fabricante que tocaba esos temas. Para la misma fecha la OACI ya había emitido documentos sobre la cuestión.

Dicen que del dicho al hecho hay un largo trecho y en este caso vaya si lo hubo. La historia es muy larga, pero la síntesis es que los franceses se asociaron con los británicos para desarrollar el producto en 1962, el primer avión voló en 1969 y, después de un programa de ensayos muy complejo, el Concorde entró en servicio el 21 de enero de 1976, operado por British Airways y Air France.

La Crevette, el símbolo histórico de Air France, fue remozado cuando se puso en servicio el Concorde (colección Pablo Luciano Potenze).
La Crevette, el símbolo histórico de Air France, fue remozado cuando se puso en servicio el Concorde (colección Pablo Luciano Potenze).

En el camino se había desatado la primera gran crisis petrolera, y el mundo, en materia de energía, había cambiado. Lo concreto es que cuando el Concorde empezó a transportar pasajeros todos los protagonistas sabían que ese avión nunca podría recuperar sus gastos de desarrollo y que sus costos de operación serían demasiado elevados para obtener algún rédito razonable.

Pero, al mismo tiempo, estaba claro que se trataba de una joya tecnológica única en el mundo y, por lo tanto, tendría un importante efecto promocional para los países constructores y operadores.

El lanzamiento de los servicios fue distinto para Air France y para British. Los británicos no hicieron mayor esfuerzo de marketing, pero los franceses crearon para el avión una nueva librea y un nuevo isotipo, el que con el tiempo recibiría el nombre socarrón de “código de barras”, que se estrenó con el Concorde y, con ligeras modificaciones todavía hoy se ve en la cola de los aviones de la compañía. El esquema de la máquina, totalmente blanca con el nombre del operador en tipografía relativamente grande, hoy tan común, nació en ese momento para el supersónico, y luego se fue extendiendo a toda la flota.

El comienzo de los vuelos fue objeto de una campaña publicitaria importante, cuya máxima expresión fue el aviso que mostramos aquí que fue publicado a doble página en las principales revistas y diarios del mundo. El ejemplo es de la norteamericana Time, del 22 de diciembre de 1975, o sea un poco anterior al debut del avión.

En la Argentina hubo avisos en los diarios, en blanco y negro y con las limitaciones gráficas de la época.

La presentación en Buenos Aires. Aviso de Air France publicado en el diario La Nación de Buenos Aires el 22 de enero de 1976 (colección Pablo Luciano Potenze).
La presentación en Buenos Aires. Aviso de Air France publicado en el diario La Nación de Buenos Aires el 22 de enero de 1976 (colección Pablo Luciano Potenze).

Pero más allá de su eficiencia, el Concorde fue sentido por todo el mundo como un símbolo cabal del progreso, uno de esos símbolos que se dan muy de vez en vez. Estaba en boca de todos, y es lógico que muchos se hayan tratado de subir a la corriente de simpatía que generó. No era la primera vez en la historia que la aviación daba lugar a algo así.

Sobre la base de esta corriente de simpatía por lo tecnológico se proyectó en Buenos Aires el edificio Concorde, “a la altura de estos tiempos”, “para vivir con altura”, y “de primera clase”. Todas ideas tomadas del avión estrella.

En realidad no era ninguna novedad. Dos décadas antes, a pocas cuadras de allí, se había levantado el edifico “Constellation” inspirado en el famoso cuatrimotor de hélices.

El edificio Concorde fue promocionado con frases que tenían reminiscencias aeronáuticas y un gran dibujo del avión. Los tres avisos son de enero de 1977 (colección Pablo Luciano Potenze).
El edificio Concorde fue promocionado con frases que tenían reminiscencias aeronáuticas y un gran dibujo del avión. Los tres avisos son de enero de 1977 (colección Pablo Luciano Potenze).

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Casi cuarenta años después, el edificio Concorde está en buen estado de conservación y funciona de acuerdo con lo previsto, pero no hay en su fachada ninguna indicación de que tenga el nombre del avión.
Casi cuarenta años después, el edificio Concorde está en buen estado de conservación y funciona de acuerdo con lo previsto, pero no hay en su fachada ninguna indicación de que tenga el nombre del avión.

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