Racing vuela por FAMA

Aviso de FAMA publicado en varios diarios de Buenos Aires el 17 de diciembre de 1949 (colección PLP).

Los certámenes deportivos que congregan participantes de lugares lejanos comenzaron con los juegos olímpicos, allá por el siglo VIII antes de Cristo. Uno de los problemas inherentes a estas actividades es el traslado de los atletas, y el medio aéreo es hoy el último eslabón de una historia larga y compleja.

La información deportiva, por lo general, es sólo deportiva, y no hay muchos datos sobre viajes de deportistas argentinos, pero hay evidencias de que los hubo. Argentina y Brasil disputaron la copa Roca a partir de 1914, en 1930 Argentina participó del campeonato mundial de fútbol de Montevideo y, desde 1939 los clubes rosarinos Rosario Central y Newell’s Old Boys participan del campeonato profesional argentino, por lo que es evidente que el tema transporte está vinculado al fútbol desde hace más de un siglo. Lo más probable es que estos viajes se hayan hecho por vía de superficie.

Adicionalmente sabemos que una delegación argentina de aproximadamente cincuenta hombres y una mujer (Jeanette Campbell) partió en el buque alemán Cap Arcona el 9 de junio de 1936 con destino a los juegos olímpicos de Berlín. Viajaron en segunda clase.

El buque alemán Cap Arcona, en el que viajó la delegación argentina a los juegos olímpicos de Berlín de 1936.
Al igual que los grandes jets actuales, la nave tenía una primera clase de lujo (hay maquetas de los camarotes en el Museo Naval del Tigre), una segunda clase en la que viajaron los atletas y una tercera para inmigrantes pobres.
En 1930, este vapor hacía el tramo marítimo que no podían hacer los aviones del correo aéreo alemán en el Atlántico Sur, (colección PLP).

En materia aeronáutica, el primer dato cierto que encontré es el viaje, en 1940, de la delegación argentina a la copa Roca, que se hizo en un FW-200 del Sindicato Condor, que partió a las 8 del aeropuerto de Quilmes y llegó a San Pablo a las 14.33. La fecha del viaje no corresponde, según los horarios publicados, a un vuelo regular, por lo que pudo haber sido un charter.

La selección argentina de fútbol posa antes de partir con destino a San Pablo en un FW-200 del Sindicato Cóndor, el 15 de febrero de 1940 (foto La Prensa).

Con la guerra hubo una reducción de los compromisos internacionales, y el fin de la contienda trajo la posibilidad de viajar en aviones totalmente distintos de los conocidos hasta entonces, más grandes, rápidos y confiables. En enero de 1946 la BSAA inauguró servicios entre Buenos Aires y Londres con Avro Lancastrian, en julio lo hizo la argentina FAMA, con Short Sandringham, y en septiembre Iberia. La ruta a Estados Unidos siguió siendo operada por Panagra y Panair, que no habían interrumpido sus servicios durante el conflicto bélico.

El primer equipo argentino que voló a Europa fue San Lorenzo de Almagro, a fines de 1946, en un DC-4 de Iberia que lo llevó a Madrid. Su primer partido, curiosamente, fue contra Atlético Aviación.

Pero a pesar de las nuevas facilidades disponibles, la delegación argentina que concurrió a los juegos olímpicos de Londres de 1948 también fue en barco, pero esta vez en el Brasil, un navío obsoleto, fabricado en 1902. Esta vez hubo alguna queja de los deportistas, porque fueron veinte días sin poder entrenar como corresponde, algo que no hubiera ocurrido si no hubieran usado el avión.

Así las cosas, el 8 de diciembre de 1949 los argentinos se enteraron de que Racing, Newells y San Lorenzo harían sendas campañas en el continente europeo durante el verano austral, y que viajarían por KLM.

El 8 de diciembre de 1949 los diarios de Buenos Aires anunciaron que tres importantes equipos de fútbol harían giras europeas en ese verano, y que su transportista sería KLM (colección PLP).

La noticia llegó por medio de un aviso de la transportadora holandesa, y fue repetido varias veces en los días siguientes. Era una excelente publicidad para una empresa que había empezado a volar al país en 1948.

Pero había algo que no cerraba en este planteo. Racing era, en ese momento, el equipo del partido peronista. Merced a gestiones del ministro de Hacienda, Ramón Cereijo, fanático de la Academia, estaba construyendo con fondos públicos el estadio Presidente Perón, en Avellaneda, y había recibido otros dineros para pagar jugadores. A tal punto llegaba esta relación, que el club era conocido popularmente como “Sportivo Cereijo”.

Con estos antecedentes, la delegación racinguista no podía volar en una ignota (entre nosotros) compañía holandesa, y debía hacerlo en la empresa argentina, que era Fama. Las gestiones fueron muy rápidas, y nueve días después, el 17 de diciembre, un aviso de FAMA puso las cosas en su lugar. Racing volaría por la empresa argentina.

Los otros equipos lo hicieron como estaba previsto originalmente. Los compromisos deportivos de los tres equipos fueron muchos y, dentro del continente europeo se hicieron varios vuelos con transportistas diversos, aunque predominó KLM, amén de varios viajes por superficie. El detalle de los países visitados fue éste:

  • Racing: Italia, España, Portugal y Francia.
  • San Lorenzo: España y Bélgica.
  • Newell´s Old Boys: Espña, POrtugal y Alemania.

Si se hace un análisis exhaustivo, todo parece indicar que, en aquéllos años, no hubo una relación muy fuerte entre los deportistas argentinos y Aerolíneas Argentinas. En 1951 el seleccionado nacional viajó a Londres por BOAC.

Aviso de BOAC publicado el 3 de mayo de 1951 en el diario Democracia, anunciando el viaje del seleccionado argentino en la aerolínea inglesa (colección PLP).

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