Camisas Castelar: Los ejecutivos
Trazar una analogía entre una publicidad de camisas y una poesía costumbrista puede parecer fuera de lugar. Centrarla en una aeronave puede parecer delirante, pero la relación es total.
Trazar una analogía entre una publicidad de camisas y una poesía costumbrista puede parecer fuera de lugar. Centrarla en una aeronave puede parecer delirante, pero la relación es total.
A fines de 1978 la guerra entre Argentina y Chile parecía inevitable. Todo estaba listo para el ataque, y no es exagerado sostener que el enfrentamiento fue detenido por Dios, a través de su representante en la tierra. En este marco de conflicto inminente, Austral Líneas Aéreas tuvo una participación única.
Cuando Air France puso en servicio el Concorde, en 1976, la imagen de un avión totalmente blanco con el nombre de la empresa en letras relativamente grandes para la época, junto con el logo del “código de barras” fue una novedad que impactó en el mundo tanto como lo novedoso del avión, cuyo nombre se trató de asociar con muchísimas cosas.
La política, en repetidas oportunidades, ha afectado la carrera de actores y otros personajes del espectáculo. Ser oficialista muchas veces sirvió para conseguir fama y lauros, y ser opositor a más de uno le valió no poder trabajar. Ahora se habla de grieta, pero la cuestión es muy antigua, y Aerolíneas Argentinas tiene su lugarcito en esta historia.
Al comienzo de los vuelos comerciales en jets, las rutas entre Argentina y Europa requerían una escala técnica. Lufthansa convirtió esa dificultad en virtud y lo promocionó.
El viaje a Disney se ha convertido en una de las tantas rutinas de la clase media acomodada argentina, que beneficia, en distintas proporciones, a operadores turísticos y aerolíneas pero, sobre todo, a niños y adolescentes y, por supuesto, a The Walt Disney Company. Si bien Disney está instalada en la Argentina desde hace muchísimo tiempo, la idea de la excursión armada con operador aéreo incluido aparece en 1971, del brazo de Braniff y Pan American.
Las líneas aéreas norteamericanas que llegaron a la Argentina, a partir de 1929, fueron Pan American por el Atlántico y su subsidiaria Panagra por el Pacífico. Los Estados Unidos, por aquel entonces, daban contratos postales a una sola empresa por ruta, y los concursos los había ganado Pan American.
En el entorno aeronáutico hay algunas “discusiones” que parecen eternas. Una de ellas es si los aviones y los servicios aéreos son objetos de lujo, algo difícil de responder y que no tenía la misma respuesta hace medio siglo que ahora.