El futuro es de los bimotores
Hoy pensamos que los jets bimotores son la solución más razonable para encarar cualquier ruta, corta o larga, pero en promediando el siglo pasado eso parecía una idea muy loca.
Hoy pensamos que los jets bimotores son la solución más razonable para encarar cualquier ruta, corta o larga, pero en promediando el siglo pasado eso parecía una idea muy loca.
El anuncio que proponemos hoy se publicó en La Nación de Buenos Aires el 15 de marzo de 1992. Parece una pieza institucional, quizás publicado en una campaña relacionada con alguna epidemia, pero detrás de esta aparente inocencia hubo un serio conflicto que suspendió todos los vuelos entre Perú y la Argentina.
Las fiestas de Navidad y Año Nuevo son, en el mundo occidental, una conmemoración que llega a todos. Los reencuentros familiares, los regalos y una simbología muy fuerte son constantes de esto y, cada año, el tema está en todas partes. Era inevitable que tuviera una vertiente aeronáutica, sobre todo si se piensa que es una temporada pico en materia de viajes.
Las personas, las políticas, las costumbres y las aerolíneas cambian a medida que pasa el tiempo. Dinar no fue una excepción.
El cuidado de la salud siempre fue un tema que estuvo presente en la aviación. Al principio fue la resistencia del cuerpo a las alturas y las grandes velocidades, y, pasando por muchísimas etapas, ahora el problema es el tamaño y la separación de los asientos. Para todos lo demás: Una Aspirina.
Vender aviones soviéticos fuera de la Unión Soviética siempre fue una tarea más complicada que fácil. Independientemente de las virtudes o defectos de los productos, había que luchar con una realidad política internacional compleja, a lo que se sumaba la realidad de que este material estaba pensado para ser usado por operadores que tenían una cultura muy distinta de la occidental.
LAPA fue una línea aérea argentina fundada en 1976. En sus primeros tiempos hizo enlaces dentro de la provincia de Buenos Aires y llegó a volar a Estados Unidos. Funcionó hasta 2003 y en ese período cambió cuatro veces de imagen y tres de nombre.
Es absolutamente cierto que hay muchas versiones de la historia y que, según quien las escriba, tienen matices, que a veces pueden ser mucho más que matices. En aviación, donde compitieron países poderosos con sus empresas designadas era imposible que esto no ocurriera.
Hubo un tiempo, en el que los pasajes aéreos argentinos tenían precio fijo, establecido por el Estado, lo que se complementaba con un único operador. Pero en 1957 el mercado se abrió para que compitieran empresas privadas, aunque manteniendo los precios oficiales, por lo que hubo que inventar un sistema de competencia en el que el precio no existía.
Los aviones de transporte con motores alternativos llegaron a su apogeo a mediados de los años cincuenta, cuando sus plantas de poder superaron los 4.000 HP y las aeronaves unos 70.000 kg de peso máximo, dando a las empresas capacidad y costos, y a los pasajeros velocidad y confort. Se retirarían cediendo su lugar a los jets, con los que, objetivamente, no podían competir.