Pasó la pandemia ¿Y ahora?

La pandemia, una situación totalmente imprevista que afectó a todo el planeta, significó un corte brutal de la actividad aerocomercial en todo el mundo, que cada país procesó como pudo. La salida también fue distinta en cada lugar, y hoy vemos que el tráfico doméstico argentino está llegando a cifras parecidas a las de 2019, algo importante, pero que no significa haber llegado al fin del camino.

Pasajeros distintos

Al principio, las aerolíneas suponían que los pocos pasajeros que había eran iguales entre sí, y si eran distintos, era un problema de ellos, no de las aerolíneas. Pero, a medida en que el transporte aumentaba de volumen comprobaron, al igual que las navieras tiempo atrás, que no era así y fueron creando lo que ahora llamaríamos protocolos para atender a los pasajeros distintos.

El futuro, según Boeing

Como todos los años, Boeing presentó su pronóstico de desarrollo del mercado que, en términos generales, es optimista para el mundo y para la región. Tiene una clara veta publicitaria de sus productos y no hace ninguna mención a los problemas del fabricante, que son muchos. Tampoco profundiza la metodología utilizada para llegar a esas conclusiones, algo que ocurre en los informes de Boeing desde hace años.

El previaje holandés

El “Previaje” es un sistema impulsado por el gobierno argentino a partir de 2020, consistente en otorgar a los pasajeros que realicen compras anticipadas de servicios turísticos, descuentos posteriores en otros servicios durante su viaje. El objetivo es fomentar el turismo y lograr más gastos personales en los destinos. Pero el Previaje no es un invento argentino, porque otros países hacen, o hicieron, cosas parecidas.

Aeroparque: El progreso y la demolición

Los grandes aeropuertos del mundo son una obra que no termina nunca, porque siempre están siendo reformados, ampliados o mejorados. Aeroparque no pudo escapar de esa ley y ha vivido una historia complicada en materia de edificios y pistas. Ahora le tocó al edificio de la antigua aeroestación, que fue demolido para continuar la ampliación de las facilidades de acuerdo con la planificación vigente.

Aeroflot

La Unión Soviética, durante los años del stalinismo fue un universo aislado y difícil de entender desde afuera. En ese marco Aeroflot —la aerolínea oficial soviética y la única del país— tuvo la difícil tarea de comunicar interiormente un enorme territorio, pero su misión no se limitó a eso, porque estuvo a cargo de todas las aeronaves civiles de la nación, para lo que dispuso de una flota de miles de aeronaves.