Los subsidios al transporte aéreo argentino

Como en todos los países, el transporte aéreo argentino ha sido subsidiado de modos diversos a lo largo de su historia, por lo general sin políticas claras, tomando al tema como una fatalidad inevitable. Mientras que en  otras tierras se asumió que la actividad podía ser rentable y trabajó para eso con medidas legales y otras, Aquí la única idea fue y es privatizar Aerolíneas Argentinas, algo que no va a solucionar el problema.

El largo camino del F-16 (2/4): Misiles, privatización y aviones reciclados

A fines de los años setenta Argentina tenía fuerzas aéreas (naval y terrestre), relativamente bien pertrechadas sobre la base de equipos fundamentalmente importados, comprados a proveedores occidentales. Pero en 1978 la enmienda Humphrey-Kennedy cambió las reglas de juego, cerrando las puertas a la venta de material norteamericano. Esta realidad llevó a la Fuerza Aérea a explorar proveedores inéditos, no sólo de aviones de combate, con el resultado de la compra de aviones rusos Su-29, que llegaron en 1997, y helicópteros Mil Mi-17 en 2011.

El largo camino del F-16 (1/4): La negación de la realidad

La historia del reequipamiento de la Fuerza Aérea Argentina después de la Guerra de Malvinas, empezó antes de la guerra, en 1978. El país, en ese momento, no tenía grandes necesidades de compra, porque en los años previos se había equipado para una eventual guerra con Chile por cuestiones fronterizas. Fue la Guerra de Malvinas, que destruyó la capacidad militar de la FAA, a lo que se sumó la crisis económica posterior a la guerra, que puso en evidencia la fragilidad de la política del endeudamiento sin restricciones seguida durante la última dictadura militar.