Negocios con dinero ajeno

Una de las reglas de los negocios de todos los tiempos es que siempre es preferible hacerlos con dinero ajeno. Hoy eso se llama capitalización bursátil o emisión de obligaciones negociables. En la Argentina de los años cincuenta diversas empresas “en formación” se promocionaron en busca de socios que aportasen capitales a las supuestas empresas. Los argumentos usados eran para ingenuos pertinaces, puesto que nadie podía garantizar utilidades mínimas, y tampoco podía decirse que la ambivalencia política en materia aerocomercial que había en aquella época era un “decidido apoyo” a la actividad privada.

Los aviones chicos en la Argentina

Teóricamente las dimensiones geográficas de la Argentina hacen del transporte aéreo un medio obvio para las comunicaciones nacionales. Desafortunadamente más de medio siglo de historia aeronáutica demuestran que hubo tantos intentos como fracasos, a la hora de desarrollar compañías aéreas de tercer nivel alimentadoras de las líneas troncales. Los diversos subsidios estatales solo fomentaron negocios cortoplacistas, en tanto que las regulaciones gubernamentales tampoco han ido a favorecer al viajero, sino a los intereses políticos del gobierno de turno. Por otro lado la fluctuante economía argentina tampoco ha sido un ámbito donde el negocio del transporte aéreo pudiera prosperar. Todos estos factores concurren a la hora de certificar el paupérrimo desarrollo del sector, en un país que se merece otro nivel de servicio.

El transporte aéreo en 2012 (III): Argentina

El sistema de transporte aéreo comercial argentino logró superar en 2012 la marca de pasajeros domésticos de 1999. Más allá de este hecho auspicioso, los argentinos nos seguimos enredando en la discusión sobre la empresa estatal, su función política y la necesidad de protegerla o no, una discusión que tiene más de medio siglo y que a esta altura ya deberíamos tener superada.

El transporte aéreo en 2012 (II): Latinoamérica

En términos generales el 2012 fue un buen año para la industria aerocomercial latinoamericana. La actividad aumentó en casi todos sus rubros, pero también hubo empresas que dejaron de volar. Conviven en América Latina conceptos opuestos, que van desde el capital abierto y la tendencia a los cielos abiertos de Chile, Colombia y México, hasta el estatismo que se advierte en Argentina, Bolivia, Ecuador y Venezuela, con diversos términos medios.

Una historia maldita

Hay muchas historias negras, de las que se habla en voz baja. Todos las conocen, pero nadie las cuenta en público. En el pasado anidó en los corazones argentinos durante muchos años la idea que Austral era un transportista poco seguro porque sus pilotos salían siempre, teóricamente presionados para cumplir el horario, mientras que Aerolíneas Argentinas era una empresa segura. Si aquello era cierto, algo debería haber quedado. Buscar ese algo fue la idea de esta investigación histórica, que encuentra algunos paralelismos con la actualidad de otras compañías en el Viejo Continente.

647 Días – El último vuelo de Southern Winds

Los libros de memorias suelen ser una fuente atractiva de información, aunque deben ser leídos con cuidado. 647 días, que en rigor son las memorias de un detenido con todo lo que ello significa, da una visión interesante de lo que era el sector internacional de Southern Winds en sus últimos tiempos, y por lo mismo plantea muchos interrogantes sobre el funcionamiento del área de transportes en Argentina país en los últimos tiempos.