Partes de otra guerra (de tarifas)
Las leyes siempre dijeron (y dicen), que las tarifas las fija el Estado, pero estas leyes, más de una vez, no se han aplicado. Lo concreto es que las guerras de tarifas no son algo nuevo en la Argentina.
Las leyes siempre dijeron (y dicen), que las tarifas las fija el Estado, pero estas leyes, más de una vez, no se han aplicado. Lo concreto es que las guerras de tarifas no son algo nuevo en la Argentina.
Flybondi, una empresa del siglo veintiuno, tomó la decisión estratégica de no tener ningún número telefónico al que pudieran llamar sus clientes por ningún motivo, ni una oficina comercial adonde pudieran concurrir. Por supuesto, esto tuvo consecuencias de todo tipo.
Hubo un tiempo en que las comidas a bordo eran la regla en los vuelos domésticos de la Argentina, y las empresas competían por ofrecer las mejores mesas, al tiempo en que no competían en materia de tarifas, que eran iguales para todos.
Aerolíneas Argentinas, Flybondi y Norwegian vuelan en las rutas domésticas argentinas con aviones de 189 asientos. LAN-Argentina está actualizando sus cabinas a 174 y las de JetSmart tienen 186. Austral, con sus Embraer de 96 plazas sostiene que no tiene posibilidades económicas, y los que volaban con aviones más chicos (Avianca, LASA) ya llegaron a la bancarrota.
La problemática femenina es uno de los ejes de la cultura del siglo XXI. Era inevitable que la discusión llegara a la aviación, donde se incubaba desde hace muchos años. La reciente reunión de la International Aviation Womens Association en Buenos Aires fue una prueba de ello.
En 1973 se produjo la primera gran crisis petrolera, que disparó los precios del combustible y, en 1978, el presidente Carter aprobó la Airline Deregulation Act. A partir de estos dos hitos todo cambió en la aviación, fundamentalmente los aviones, que debieron ser reemplazados por máquinas conceptualmente muy distintas.
El ambiente aerocomercial argentino está caldeado, la tensión está en todas partes. El martes 2 de julio pudimos conocer, en primera persona, la posición de LAN Argentina, uno de los principales protagonistas.
Una vez más Argentina y Estados Unidos firmaron un tratado bilateral, y una vez más ese tratado da lugar a conflictos diversos. Las relaciones aeronáuticas entre ambos países nunca fueron muy buenas pero, en siete décadas los desvaríos argentinos fueron muchos.
En la campaña electoral de 2011, con poca claridad, Aerolíneas Argentinas fue uno de los temas en discusión. En la de 2015 su subsistencia fue una de las principales promesas de Macri y un tema relativamente central. Este año, todo parece indicar que la cuestión, si cobra importancia en el debate, estará más orientada hacia la política aerocomercial que hacia una empresa. Es un cambio interesante.
Lo mejor que puede hacer una línea aérea es salir y llegar a horario. En esta frase se resumen todos los parámetros de seguridad operacional, servicio al pasajero, economía, y tecnología. Pero hay modos y modos de cumplir los horarios.