
El Estado, la industria hotelera y el tansporte tienen el potencial necesario para llevar adelante proyectos conjuntos en los que las tres actividades se fortalecen mutuamente. Ésta es la historia de un hotel creado a partir de una decisión política por una línea aérea y destruido por otras decisiones políticas.
A partir de la primera mitad del siglo XX las empresas ferroviarias inglesas, que funcionaban basadas en complejos mecanismos de garantías financiados por el Estado, vieron las posibilidades del negocio turístico e iniciaron un proceso de participación en la construcción de hoteles cercanos a sus rieles. Así nacieron establecimientos en Mendoza, Córdoba, Salta, Corrientes. Buenos Aires y la Capital.

Estas instalaciones vivieron un cimbronazo cuando se nacionalizaron los ferrocarriles en 1948, porque el Estado no se interesó por este modelo de la actividad turística y el destino de muchos de ellos fue incierto, aunque algunos todavía funcionan bajo la órbita privada.
El siguiente hito en esta historia fue la creación de los Parques Nacionales, a partir de 1934. Originalmente fueron dos (Nahuel Huapi e Iguazú). El Hotel Llao Llao se inauguró en 1939 y más o menos al mismo tiempo tomó impulso el centro de ski del cerro Catedral. Estas inversiones estuvieron orientadas hacia un turismo lujoso. El transporte originalmente fue ferroviario, pero, en 1940, se agregó LADE a la fórmula. Poco después la organización militar voló a Iguazú.

La ley 12.669, en 1940, dispuso que el Ministerio de Obras Públicas construyera hoteles y hosterías de turismo en el interior del país. Esta vez el objetivo era la clase media y había un nuevo protagonista en la ecuación, que era el automóvil particular, cuyo parque estaba creciendo fuerte a partir de 1930, lo que venía acompañado por un fuerte impulso a la construcción de carreteras, y permitía una libertad de movimientos desconocida hasta entonces.
Acompañaron el proceso otros dos actores, el Automóvil Club Argentino, que cumplió la función de facilitador e YPF, que desarrolló una red de estaciones de servicio en todo el país, a veces asociada con el Club, que aportaron el combustible necesario en cada sitio.

El siguiente paso, a partir de 1943, lo dio el peronismo, que orientó sus construcciones hacia el turismo social que, fundamentalmente, viajó en trenes estatales. Sus obras más conocidas son las colonias de vacaciones de Chapadmalal y Embalse Río Tercero.
Neuquén
Neuquén, fue un territorio nacional que se convirtió en provincia en de junio de 1955, poco antes de la caída del Presidente Juan Perón y la proscripción de su partido. Los antiguos políticos peronistas, crearon entonces el Movimiento Popular Neuquino (MPN), un partido provincial, peronista sin Perón, que ganó todas las elecciones locales desde 1962. Así fue que la provincia, entre 1963 y 1987, estuvo gobernada, directa o indirectamente, por Felipe Sapag, un caudillo que supo manejarse con civiles y militares y que lideró el proceso de creación de una provincia nueva, impulsando grandes obras de infraestructura (vial, educativa, energética, de telecomunicaciones judicial, policial, sanitaria, turística y, por supuesto, viviendas), con un nivel de planificación que no era muy común entre nosotros.
En materia turística tuvo una política activa, que creó centros de atracción en todo el territorio, mejoró el transporte y dio un fuerte impulso a Tranportes Aéreos Neuquén (TAN). Si bien la financiación de las obras básicas estuvo a cargo de la provincia, su explotación recayó muchas veces en empresas privadas concesionarias.

San Martín de los Andes
San Martín de los Andes, ubicado unos 100 kilómetros en línea recta al norte de Bariloche, era en 1960 un pueblo diminuto, al que se llegaba desde Bariloche por un camino de algo más de 200 kilómetros, denominado de los Siete Lagos, hermoso, pero de tierra. La capital de la provincia estaba unida por un camino similar de algo más de 400 kilómetros. Había un aeródromo con una pista de tierra de 1.200 metros.
Sus principales recursos históricos fueron la presencia militar y la industria maderera. En 1937 se fundó el Parque Nacional Lanín. La zona tenía muy poca infraestructura turística, pero sus paisajes eran imponentes y se le reconocían buenas cualidades para desarrollar el ski en el cerro Chapelco; funcionaba fundamentalmente como una excursión de dos días para los viajeros que llegaban a Bariloche.

El gobierno provincial tomó, a fines de los años sesenta, la decisión de convertir a ese sitio perdido en un centro de ski de nivel internacional, para lo que encaró la construcción de un aeropuerto, obra que hizo el Ejército en colaboración con una empresa privada. Siguieron obras viales, energéticas y, fundamentalmente, de la construcción de un hotel casino y un centro de ski.
En 1970 tenía 6.465 habitantes en 2022 37.044, un crecimiento importante atribuible en gran parte al desarrollo del turismo.
Austral Líneas Aéreas
Austral Líneas Aéreas fue la única empresa sobreviviente de la liberación del mercado aéreo impulsada por el gobierno de Aramburu en 1956. Lo logró sobre la base de una correcta planificación inicial, una capitalización apropiada, que incluyó la participación minoritaria de Pan American, aeronaves adecuadas, un management eficiente y abundantes subsidios. A partir de 1961 estuvo asociada con ALA, a la que absorbió diez años después. Su principal campo de acción fue el doméstico, donde se convirtió en competidora implacable de Aerolíneas Argentinas, lo que le valió la enemistad de diversos sectores políticos vinculados con ésta, fundamentalmente el peronismo y la Fuerza Aérea, que buscaron reiteradamente hacerla desaparecer por medios muy discutibles.

En 1971, con la sanción de la Ley 19.030, se logró una suerte de tensa paz, pero las hostilidades se reiniciaron con la llegada del gobierno peronista en 1973, continuaron con el militar en 1976 y en 1980 la empresa llegó a la bancarrota, pasando sus activos al Estado, que continuó operándola independientemente de Aerolíneas. Hubo dos intentos de privatización que fracasaron y, finalmente, fue vendida al grupo Pescarmona en 1987.
El desarrollo de esta empresa privada fue impulsado por su CEO y principal accionista, William Juan Reynal.
Lagos del Sur y Sol Jet
Las empresas de aeronavegación argentinas, hasta mediados de los años sesenta, sólo vendían pasajes y, si el pasajero quería cualquier otro servicio, lo mandaban a una agencia de viajes. Comparativamente, las empresas ferroviarias de medio siglo atrás estaban más adelantadas en este sentido.
ALA y Austral (que todavía eran formalmente empresas separadas) decidieron entonces ingresar en el negocio turístico, y apuntaron a los vuelos todo comprendido (VTC) o included tour charter (ITC). Para lo que crearon una subsidiaria llamada Lagos del Sur, que incursionó en el negocio hotelero y debutó ganando la concesión para explotar el Catedral Sky hotel, en Bariloche.

El proyecto era relativamente sencillo y consistía en utilizar, mediante concesiones, algunos de los antiguos hoteles de turismo, de Parques Nacionales y provinciales, que habían quedado a la buena de Dios pero que, convenientemente reciclados, eran atractivos, fundamentalmente porque estaban en excelentes ubicaciones. Austral se encargaría del transporte y Sol Jet, otra empresa del grupo, sería el operador turístico. Pero también entraron en la ecuación varios hoteles privados. Ni Austral ni sus subsidiarias fueron propietarias de ningún hotel.

El gran atactivo inicial fue el ski, un deporte complicado y poco conocido. Esta oferta tenía la particularidad de incluirlo todo: una escuela de ski, alquiler de ropa deportiva, servicios de traslado, guardería infantil y muchos otros atractivos.
Como negocio para la línea aérea, con las prácticas operativas y contables de entonces, estos servicios permitían, haciendo vuelos nocturnos, incrementar el tiempo de uso de los aviones manteniendo sin cambios todos los gastos fijos involucrados, lo que reducía el costo final de toda la operación.
Entretanto la guerra seguía. El gobierno de Onganía, donde convivían liberales y nacionalistas, permitía el funcionamiento de ALA y Austral a pesar de sus enormes deudas pero, por otro lado, eran atacadas por lobbies políticos, militares y gremiales. Las concesiones de Austral para volar vencieron formalmente en octubre de 1975 y nunca se renovaron. Se le permitió seguir volando de modo precario, una situación que le cerró las puertas al financiamiento internacional, algo fundamental para cualquier línea aérea. Tampoco hubo subsidios.
Austral y Neuquén
La primera relación importante entre Sol Jet y la Provincia fue la concesión del hotel Sol de Neuquén, construido por la primera, que se inauguró en 1973. No era un hotel turístico, pero aspiraba a ser el mayor de la capital provincial que tenía muchos viajeros de negocios vinculados con el petróleo. Tenía catorce pisos, 99 habitaciones, sala de conferencias, pileta de natación y otras comodidades poco frecuentes en esa época.

Al mismo tiempo, ambos firmaron un acuerdo general para el desarrollo del cerro Chapelco por el que la provincia se hizo cargo de las principales inversiones (construcción del hotel y las canchas de ski, pavimentación de rutas, red de alta tensión) y concesionó la explotación del complejo a la empresa privada. No encontré ninguna referencia a que haya habido una licitación ni que se pagara un canon ni nada por el estilo, pero hay que convenir que el concesionario era, por lejos, el operador más capacitado del país para este tipo de actividades.
La comercialización comenzó en noviembre de 1973 y los primeros pasajeros llegaron en la primera semana de enero. Los vuelos se hacían a Bariloche, y el hotel aún no estaba terminado. En julio de 1974 se inauguró el Aeropuerto.

Entretanto, en diciembre de 1983 terminó el ciclo del gobierno militar y asumió el presidente Alfonsín. En San Martín de los Andes las elecciones locales fueron ganadas por el FREJULI (Frente Justicialista de Liberación), que asumieron cuando el hotel estaba casi terminado y decidieron sumarse a la guerra santa contra Austral. Su primera acción fue clausurar el hotel, aduciendo temas de saneamiento no resueltos aún.

El gobierno provincial, controlado por Sapag, tomó entonces cartas en el asunto, revirtiendo la medida, lo que dio lugar a un entredicho importante entre ambas autoridades. El Concejo deliberante declarón persona no grata al jefe de policía local, y repudió la actuación del Ministro de Gobierno en asuntos internos de dicha comuna “para defender a una empresa privada y en oposición a los intereses del pueblo de San Martín de 1os Andes».

En marzo de 1975 el gobernador Sapag viajó a San Martín de los Andes para inaugurar formalmente el hotel. En su discurso destacó que el aeropuerto, el centro invernal y el hotel construidos por la Provincia y concesionados a Sol Jet, que eran “un hito histórico por la transformación que provocará en la economía y desarrollo de esta hermosa zona”. Pero remató diciendo: “lamento la falta de colaboración del señor Intendente y de los grupos politizados, que han atentado y obstaculizado la habilitación de este hotel casino, con declaraciones extemporáneas y hechos de violencia. Sin dudas no alcanzan a percibir el cambio fundamental que se producirá en poco tiempo en el futuro progreso y desarrollo de San Martín de los Andes, con la ampliación de la temporada turística invernal. El tiempo será testigo de la importancia trascendental que significará este emprendimiento invernal de Chapelco. San Martín de los Andes será, sin duda, un polo de atracción turística nacional e internacional… De aquí en más será la actividad privada la responsable del promisorio futuro turístico de San Martín de los Andes».

En noviembre de 1977 la provincia de Neuquén formó una sociedad de economía mixta con Lagos del Sur, denominada Aldea del Sol para explotar el complejo turístico de Chapelco, lo que incluía algunos negocios inmobiliarios con la venta de tierras públicas.
La bancarrota de Austral
Promediando 1980 Austral, luego de un bombardeo llevado adelante por una parcialidad del Estado que había durado muchos años, llegó a una situación financiera de tal deterioro que impedía su normal. La vieja guerra parecía estar llegando a su fin y muchos se relamían pensando en su desaparición como paso definitivo a la restitución del monopolio de Aerolíneas, según un modelo que tenía treinta años de antigüedad. Notablemente, su principal acreedor era el Estado[1].
En este estado de cosas, los propietarios de la empresa ofrecieron las acciones en venta al Estado, que en un trámite express aceptó la propuesta “con el propósito de velar por el adecuado mantenimiento del servicio de transporte aerocomercial”. La empresa, junto con Sol Jet y Lagos del Sur, pasaron a depender del Banco Nacional de Desarrollo.
En 1984 la presunción de ilegalidad de esta operación daría lugar a una investigación de la Fiscalía General de Investigaciones Administrativas que en su momento se denominó “caso Austral”. No se resolvió nada.
Desde el punto de vista que nos interesa aquí, la nueva administración estatal rompió la simbiosis existente entre las tres empresas del grupo, que funcionaron a partir de ahí de modo bastante independiente. Sol Jet auamentó su oferta de servicios internacionales, que ya no estaban ligados a vuelos en los aviones de Austral, e incluso su oferta local dejó de estar asociada a la línea aérea.
En 1981 comenzó un proceso por el que el Estado Nacional se desprendió de activos turísticos claves del funcionamiento de Sol Jet, empezando por las instalaciones del cerro Catedral, incluyendo el hotel, que fueron ofrecidos en licitación.

Ninguno los tres intentos de privatización de Austral que se sucedieron a partir de 1981incluyó a Sol Jet ni a Lagos del Sur, que siguieron funcionando como empresas del Estado independientes. La primera fue adjudicada por licitación en abril de 1986 a Centrex SA, un holding de empresas de alimentación y artículos de limpieza.
Durante su periodo de administración estatal (1980-1987) Austral siguió acumulando importantes pérdidas, aunque mantuvo un nivel de servicio muy competitivo.
El estado de régimen
Durante el periodo que siguió a su inauguración y hasta la estatización de Austral y Sol Jet (1975-1980) el sistema funcionó. Chapelco se convirtió en un centro de ski como jamás hubieran imaginado los politicos de San Martín de los Andes, el turismo creció, hubo un incipiente desarrollo inmobiliario y la actividad económica, en general, creció.
El hotel promocionó actividades independientes del turismo invernal, como el desarrollo de congresos y, con lógica empresaria, buscó vender todos los servicios posibles, que eran muchos ya que contaba con 72 habitaciones, diecinueve departamenteos y suites un casino, boite, cine, galeria commercial, restaurante, confitería, pileta de natación, solarium, sala de juegos, salas de conferencias, sauna, baños turcos, nursery y una vista privilegiada del valle.

El hotel siguió funcionando más o menos normalmente después de la privatización de Sol Jet, pero es evidente que esta empresa no tenía vocación de concesionaria de hoteles estatales y, en algún momento, la operación volvió a los dueños del inmueble, la provincial del Neuquén, que decidió licitar la concesión que, en 1993 fue adjudicada a la Cooperativa Telefónica de San Martín, junto con el centro de esquí Chapelco, que mantuvo las instalaciones en funcionamiento pero, en 1997, subconcesionó el hotel al empresario hotelero Luis Moreira y entre 1998 y 2000 entregó el centro de ski a la empresa Nieves del Chapelco, que hizo importantes inversiones y lo administró hasta 2024 Actualmente está en marcha una licitación para adjudicar el centro.
En este proceso un sistema que fue pensado como un todo (transporte, alojamiento, centro de ski y actividades conexas) para funcionar con una única conducción pasó a dividirse en tres partes manejadas por actores públicos y privados distintos. Adicionalmente el hotel fue el campo de batalla de todo tipo de disputas entre la provincia y el municipio.
Las idas y venidas
En 1990 la comuna reivindicó y asumió para sí, todo el poder de policía en materia de turismo, lo que le daba control sobre el hotel, que para esa fecha seguía funcionando, aunque estaba en franca decadencia.

A mediados de la década comenzó un proceso de balcanización del hotel o, mejor dicho, de su basamento, donde siempre hubo algún tipo de actividad. De la observación de fotos de distintas épocas puede deducirse que hubo algún aumento de la superficie cubierta de esta parte. En cuanto a la superestructura, donde estaban las habitaciones, simplemente quedó abandonada y sufrió todo tipo de vandalismos. Hasta las carpinterías de las ventanas desaparecieron.
En agosto de 1996 la Provincia cedió en comodato al Municipio por cinco años lo que había sido el salón casino del hotel, ubicado en el subsuelo del inmueble, para ser convertido en sala de convenciones.
En 2000 la Municipalidad homologó una licencia comercial para usar como discoteca un local del hotel, a favor del Sr. Julio Cesar Obeid.
En 2000 la subsecretaría de Turismo del Neuquén habilitó el hotel a nombre de la firma «Lakeboard SA», pero sin que quedara clara su legitimidad como titular de la licencia que presumiblemente era de otra empresa denominada Mount Royal. La confusión era total y daba la impresión de que todo lo relacionado con el tema estaba basado en operaciones fraudulentas o inexistentes.
Ante esta situación, en 2002 el municipio dispuso la clausura del hotel y la caducidad de las licencias comerciales y turísticas. Según información periodística de la época, se ignoraba quién era el responsable del complejo y no había documentación que explicara cómo se habían transferido las licencias y concesiones. La autoridad comunal intentó realizar una inspección ocular que fue impedida por los ocupantes del lugar.
Posteriormente la justicia dictó una medida cautelar que también clausuró las instalaciones en el marco de una demanda de rescisión de contrato por incumplimientos, planteada por la Cooperativa Telefónica de San Martín de los Andes como concesionaria, contra el subconcesionario Luis Moreira.
En agosto de 2002 se presentó un proyecto de ley provincial para traspasar el dominio provincial del hotel a la comuna, para que ésta desarrolle allí una escuela de altos estudios en hotelería y gastronomía y, poco después, la Municipalidad declaró de interés municipal la creación de dicho centro.
El hotel nunca volvió a funcionar y quedó en un estado de abandono total en el que se robaron todo lo que se podía robar y el subsuelo resultó anegado. En junio de 2003 la justicia restituyó el edificio a la provincia, aunque sin resolver el juicio entre el concesionario y el subconcesionario.

En 2004 la provincia llamó a licitación para la construcción de dos hoteles cinco estrellas en Copahue y Caviahue. Fue un proyecto totalmente independiente del hotel existente en San Martín de los Andes, pero en 2004 también firmó un convenio con la Universidad Politécnica de Valencia (UPV) para crear un Centro Internacional de Educación para el Desarrollo (CIEDE), con una cesión de uso por 25 años con derecho a una prórroga por otros 10 para que el complejo funcionara como hotel escuela. La provincia se comprometió a aportar 1 millón de pesos durante cinco años, a partir de 2005 “o hasta que el CIEDE logre su autofinanciamiento”.
El CIEDE comenzó a funcionar en marzo de 2005 en el basamento del hotel, anunciándose entonces que la firma Geografías del Sur se iba a hacer cargo de la reconstrucción y operación del mismo. En la medida en que el responsable de esto era la Universidad (concesionaria de la Provincia), no era necesaria una licitación, aunque el dinero necesario (estimado en unos 16 millones de pesos) saldría de las arcas fiscales. La idea era inaugurar a fines de 2006 un hotel de cinco estrellas combinado con con una universidad, un centro de convenciones para 1.000 personas y un spa.
Geografías del Sur, luego de reciclar el basamento, dejó los trabajos en 2007, con diversos temas administrativos pendientes, y mayores costos que no se pagaban, aunque la firma había sido beneficiada con un crédito del Instituto Autárquico de Desarrollo Productivo (IADEP).
En enero de 2008, se decidió hacer una auditoría para definir los pasos a seguir y el hotel quedó en custodia del municipio. Había un problema adicional, a lo largo del tiempo se habían ocupado diversos terrenos propios y linderos, donde ahora se erigían viviendas precarias. La provincia prometió solucionar el tema.
A fines de 2008 la Municipalidad pudo pensar nuevamente en concesionar la reconstrucción y la operación del hotel, donde seguía funcionando el CIEDE, pero el avance era muy lento. En mayo de 2009 el instituto suspendió sus actividades académicas aduciendo que la provincia no aportaba los fondos básicos para su funcionamiento y no volvió a funcionar. Sus estudiantes quedaron a la buena de Dios. Surgieron además serias dudas sobre el destino de los fondos aportados por la Provincia y todos los participantes quedaron bajo sospecha.
En Julio de 2009 la Intendencia anunció una vez más que la licitación estaba próxima y que se estaban dando los últimos pasos para lanzarla, pero el desorden administrativo era tal, que no se pudo avanzar por mucho tiempo. Al mismo tiempo, la Universidad española rescindió su contrato en julio.
Después pasaron otros personajes problemáticos por el lugar. La Universidad Nacional de Avellaneda dictó cursos a distancia desde San Martín de los Andes (¿?) y la UTN dio una tecnicatura presencial.
La provincia se comprometió a pagar los arreglos necesarios para el centro educativo en diciembre de 2012, con un presupuesto de 3,6 millones de pesos acordándose además que allí funcionaría provisoriamente una escuela cuyas instalaciones habían sido destruidas por un incendio. En total se remodelarían unos 1.200 metros cuadrados, fundamentalmente aulas. Las obras fueron adjudicadas directamente a una cooperativa local y se inauguraron en marzo de 2013.
Un año después la justicia formuló cargos cargos al Intendente y a varios secretarios por esta adjudicación.

El próximo participante de esta historia, en 2014, fue la Asociación Civil de Trabajadores de la Economía Popular, dirigida por Juan Grabois, que solicitó espacios en comodato para desarrollar actividades educativas avaladas, entre otros por la Pontificia Academia Scientiarum. Se hizo una audiencia pública previa y finalmente se firmó un convenio, con una duración de cinco años renovables, por el que la Asociación realizaría trabajos de interés para la comunidad local, fundamentalmente en los campos educativo y de desarrollo de la comunidad. La municipalidad cedió un espacio de aproximadamente trescientos metros cuadrados en el ala sur del basamento del hotel para este menester.
En 2015 la Municipalidad puso en marcha un programa de apoyo a artesanos y pequeños industriales del rubro de la alimentación denominado Planta de Agro – Alimento de Uso Compartido (PAC) destinando una parte del basamento del hotel para la habilitación de una cocina semiindustrial, para lo que se autorizó la elaboración, depósito y venta de productos alimenticios en el lugar.

En los años que siguieron el edificio continuó su proceso de degradación. la Municipalidad encaró diversos trabajos de mantenimiento de pequeña monta en el basamento, donde funcionaban algunas dependencias locales, pero todo era muy precario.

Esta situación fue calentando el ánimo de los trabajadores, que reclamaron por diversas situaciones de inseguridad laboral, falta de transporte público, (el barrio del hotel estaba lejos del centro y se había precarizado con los años), inundaciones, presencia de roedores, falta de agua, puertas forzadas y depredaciones de diversos tipos. En 2022 los empleados sostenían que el edificio no daba para más y reclamaban condiciones de trabajo dignas.

Lejos de San Martín de los Andes, y lejos de lo que había sido como empresa, en junio de 2020 se pidió la quiebra de Sol Jet. Quedó un tendal de pasajeros que habían pagado viajes que nunca realizaron.
A modo de conclusión
En todo el mundo hay hoteles abandonados por distintas circunstancias. Muchos de ellos están en la Argentina, pero no es una exclusividad nacional. Uno de los más notables fue el Hotel Club de la Ventana, vinculado con el Ferrocarril Sud, inaugurado en 1911 y cerrado en 1917 a raíz de la estatización del juego.
Casi todos los ejemplos locales tienen la característica de ser propiedad del Estado, que en algún momento no supo o no pudo explotarlos. Algunos tuvieron administración estatal absoluta (colonias de Chapadmalal y Embalse), otros fueron dados en concesión con resultados variables y podemos citar el caso de dos de los hoteles más emblemáticos del país, el Llao Llao y el Provincial de Mar del Plata, qie han estado cerrados durante muchos años.
El enfrentamiento entre Austral y Aerolíneas Argentinas fue el más cruento de la historia de la aviación argentina, pero no fue el único.
NOTA:
[1] El sistema aerocomercial argentino de aquel entonces partía de la base de una tarifa única fijada arbitrariamente por el Estado, que no cubría los costos reales de explotación. Aerolíneas Argentinas atendía sus déficits con subsidios directos, pero las empresas privadas no tenían ese recurso aunque, a veces, recibían subsidios fijados de modo arbitrario. La Ley 19.30, en 1971, fijó un sistema de complementaciones económicas del Estado por aplicación de tarifas no retributivas, pero en 1974 dejó de aplicarse. El recurso de las empresas privadas para subsistir era no pagar sus cuentas con el Estado (combustibles, impuestos, cargas sociales, tasas aeronáuticas, etcétera) con lo que, aunque de modo muy precario, lograban mantenerse.
Bibliografía:
- Publicaciones impresas:
Confirmado; La Nación; La Prensa; La Razón; Primera Plana; Mercado; Balances, Gacetillas y comunicados de Austral; El Descamisado
- Medios electrónicos:
www.neuqueneldesafio.com.ar; www.realidadsm.com; www.digesto.smandes.gov.ar; www.rionegro.com.ar; www.sanmartindelosandes.gov.ar; www.camaradeturismo.org.ar; www.chapelco.com/ski-cerro-chapelco.php; www.agenciacna.com/2/home_1.htm; www.derechodelavictima.com.ar/blog ; www.sanmartinadiario.com.ar; www.mejorinformado.com; www.diariamenteneuquen.com.ar; www.concejodeliberante.sanmartindelosandes.gov.ar; www.cuc.sma.gob.ar; www.diario7lagos.com.ar; www.anide.gob.ar; www.argentina.gob.ar; www.lamontana.com.ar; www.noticiasnqn.com.ar; www.portal.america.org/ameli/journal/241/241135500.htm; www.undav.edu.ar; www.censo.gob.ar/index.php/gobiernos-locales; www.portal.amelica.org/ameli/journal/241/2411355002.htm/
Da tristeza ver el total estado de abandono del Sol de Los Andes. en la temporada de verano de 1981/1982 estuve como coordinador de Sol Jet y viví toda la temporada en el hotel. Super atención, comida de calidad, etc etc. Un dato al margen, el día que finalizaba la temporada y se iba el último tour de Sol Jet de la temporada fue el 2 de abril de 1982.