La centralidad del Eurofighter en la estrategia de defensa española

Dos Eurofighters del Ala 14 del Ejército del Aire retornando a su base tras una misión (foto: Tono Fernandez).

Los planes de modernización de la flota de aviones de combate de España se han consolidado como uno de los desarrollos de defensa más observados en el contexto de defensa europeo. Mientras que diversos aliados de la OTAN han optado por expandir sus capacidades mediante la adquisición de aeronaves furtivas de fabricación estadounidense, Madrid ha mantenido una trayectoria distinta.

El análisis de esta determinación proporciona una perspectiva fundamental sobre cómo las fuerzas aéreas europeas armonizan la capacidad operativa, la soberanía tecnológica y los requisitos de combate del futuro.

La estrategia española prioriza la participación industrial nacional, la autonomía estratégica a largo plazo y la evolución continúa de una plataforma en cuyo desarrollo España desempeñó un papel fundacional.

A partir de datos públicos proporcionados por Airbus, Turdef y diversas fuentes del sector, examinamos las motivaciones que condujeron a España a ampliar su flota de cazas Eurofighter a través del programa Halcón en lugar de optar por el Lockheed Martin F-35. Las actualizaciones del Tranche 4 redefinen las capacidades de la aeronave y también revelan decisiones sobre la doctrina de defensa integral de España.

En un contexto internacional complicado, la relevancia de la industria local, la trascendencia del radar ECRS Mk1 y la influencia de proyectos emergentes como el fenecido FCAS, el Hürjet y el caza turco KAAN se volvieron relevantes en la visión estratégica española.

Eurofighter del Ala 14 del EA participando del Ocean Sky 2025 (foto: Beatriz M. Blancas).

Los antecedentes

España no actúa exclusivamente como un cliente del Eurofighter, sino como una de las cuatro naciones socias fundadoras, junto con Alemania, Italia y el Reino Unido. Estas naciones desarrollaron conjuntamente la aeronave, compartiendo la responsabilidad del diseño, la carga de trabajo de producción y la hoja de ruta de actualizaciones. Este trasfondo histórico es imperativo para comprender la preferencia por el Eurofighter frente a la transición al sistema F-35.

Para el Estado español, el EF2000 representa una plataforma de origen íntegramente europeo cuya estructura industrial involucra a múltiples empresas, personal e instalaciones nacionales que han liderado la producción y el sostenimiento del sistema durante más de dos décadas.

La planta de Getafe, donde se completó la primera unidad del actual programa Halcón I, constituye la línea de montaje final en territorio español. En este centro se montan, evalúan y alistan para el servicio los Eurofighters destinados al Ejército del Aire y del Espacio. La empresa Indra desempeña un papel determinante en el desarrollo del radar ECRS Mk1, la mejora de capacidad más significativa incluida en el paquete Tranche 4.

Airbus ha manifestado que el programa Halcón sustenta más de 16.000 puestos de trabajo directos e indirectos en España. Esta cifra abarca al consorcio de motores, desarrolladores de radar, proveedores de aviónica y organizaciones de mantenimiento en todo el país. La adopción del F-35 habría supuesto el traslado de gran parte de esta actividad industrial a una cadena de suministro bajo control estadounidense, supeditando las decisiones de mantenimiento y actualización a directrices externas en lugar de a las capacidades nacionales en Madrid o Getafe.

En el momento de la firma del contrato Halcón I, la flota operativa de Eurofighter en España constaba de aproximadamente 70 aeronaves distribuidas en las alas 11 en Morón, y 14 en Albacete y las unidades desplegadas en la Base Aérea de Gando en las Islas Canarias.

La infraestructura de formación, compuesta por simuladores, instructores cualificados y entidades de mantenimiento, ya está orientada al Eurofighter. Una transición al F-35 habría requerido la reconstrucción total de dicha infraestructura, incurriendo en costes elevados y plazos incompatibles con el calendario de baja de la flota de Boeing F-18 Hornet.

Asimismo, la fuerza de Typhoon española se encuentra plenamente integrada en las operaciones de la OTAN, demostrando una interoperabilidad y cooperación táctica esenciales para el poder aéreo europeo actual.

El rechazo al F-35

Las principales ventajas operativas del F-35A residen en su tecnología furtiva de quinta generación, el radar AESA AN/APG-81 y sus sistemas que otorgan una conciencia situacional de 360 grados. No obstante, el sistema también tiene una cadena de sostenimiento controlada por EE.UU., que exige licencias gubernamentales para cada componente, actualización de software o modificación de capacidades.

La elegantes líneas del caza de 5ta generación (foto: Luis Quintana).

Esta dependencia fue considerada estratégicamente inaceptable por los planificadores de defensa españoles, especialmente dada la participación de España como socio principal en el recientemente cancelado programa FCAS junto a Francia y Alemania.

El Reino Unido o Italia han demostrado la viabilidad de operar el F-35 y el Eurofighter como sistemas de armas complementarios: el primero para penetrar espacios aéreos de alta amenaza y el segundo para aportar una mayor carga cinética y persistencia operativa a un coste menor por hora de vuelo. Si bien este enfoque dual es una opción para diversas fuerzas aéreas, para España resulta actualmente inviable debido a limitaciones presupuestarias y a la priorización de la soberanía tecnológica europea en el contexto político actual.

Informes del sector aeroespacial confirmaron en 2025 que Madrid suspendió formalmente cualquier plan de adquisición del F-35, reafirmando su compromiso con las soluciones de aviación de combate europeas a través de los programas Halcón y el ahora fallido FCAS.

El contrato Halcón I no derivó de una competición abierta entre múltiples oferentes. España procedió a la compra directa de Eurofighters adicionales a través del marco NETMA con el objetivo de mitigar riesgos de transición, preservar su posición industrial y garantizar la continuidad operativa de sus unidades.

Aunque existían otras alternativas europeas como el Gripen y el Rafale, estas no satisfacían la combinación específica de requisitos técnicos e industriales de España. El Eurofighter ya disponía de una base operativa consolidada, una conexión directa con la industria nacional y una trayectoria de actualización definida hacia el Tranche 4, todo ello bajo un marco de adquisición que no requería nuevas arquitecturas contractuales ni negociaciones políticas complejas con socios externos a la Unión Europea.

Capacidades del Tranche 4

La mejora operativa más relevante en el paquete Halcón I es la integración del radar de barrido electrónico ECRS Mk1. Este sistema AESA de nueva generación ha sido desarrollado en colaboración con Hensoldt y cuenta con una participación sustancial de Indra, reemplazando al radar mecánico Captor de versiones anteriores.

En FEINDEF 2025, la compañía española Indra motró una maqueta del radar Eurofighter Common Radar System Mark 1 (ECRS Mk1), una evolución avanzada de la familia de radares Captor (foto: Fernando Puppio).

Los radares de barrido electrónico activo difieren fundamentalmente de los sistemas mecánicos: en lugar de rotar físicamente una antena, un AESA utiliza numerosos módulos de transmisión y recepción para dirigir el haz electrónicamente en microsegundos. Esta capacidad permite el escaneo simultáneo de múltiples objetivos y modos, proporcionando una detección más rápida y una resistencia superior a las contramedidas electrónicas.

El sistema ECRS Mk1 incorpora capacidades de ataque electrónico, permitiendo la supresión de radares y comunicaciones enemigas, lo que representa un avance cualitativo respecto a las funciones defensivas de versiones previas. En el combate aéreo moderno, la variable decisiva no es únicamente la velocidad de la aeronave, sino la capacidad de los sensores para identificar al oponente y la eficacia de la suite de guerra electrónica para degradar la imagen táctica enemiga. El ECRS Mk1, en conjunción con el misil Meteor, permite enfrentamientos a distancias donde la maniobrabilidad visual pierde relevancia estratégica.

Las aeronaves del programa Halcón también integrarán la hoja de ruta completa de armamento del Eurofighter. El misil Brimstone III, de ser incorporado, ampliaría la polivalencia del sistema hacia misiones de ataque de precisión contra objetivos terrestres. El Tranche 4 introduce, además, aviónica actualizada, una interfaz hombre-máquina optimizada y conectividad de enlace de datos mejorada, asegurando la relevancia de la plataforma en campos de batalla interconectados incluso frente a sistemas con capacidades furtivas.

El EuroDASS Praetorian es una parte integral del subsistema de ayuda defensiva del Eurofighter que proporciona evaluación de amenazas, protección de aeronaves y medidas de apoyo en entornos extremadamente hostiles y severos (foto: Fernando Puppio).

El contrato Halcón I

El contrato Halcón I se formalizó el 23 de junio de 2022 durante la feria aeroespacial ILA Berlín. El acuerdo, suscrito por Eurofighter GmbH, NETMA y Eurojet Turbo GmbH, contempla la adquisición de 20 aeronaves Typhoon, sus correspondientes motores EJ200 y el paquete de modernización integral destinado a sustituir a los F/A-18A/B Hornet operados por el Escuadrón 462 en la Base Aérea de Gando (ver El renacer del Eurofighter).

El valor de la inversión ascendió a 2.043 millones de euros, cubriendo 16 unidades monoplazas y cuatro biplazas bajo el estándar Tranche 4. El despliegue en las Islas Canarias es de gran relevancia estratégica, dada la ubicación de la Base Aérea de Gando en Gran Canaria, que permite la supervisión de los accesos al Atlántico oriental y la zona de influencia de la costa africana.

Los Hornet[1] que operaban en dicha zona se encuentran entre las células más antiguas de la flota española, con sensores limitados frente a las amenazas contemporáneas. Su sustitución por Eurofighters Tranche 4 equipados con radares AESA y misiles Meteor transforma la postura defensiva en el flanco sur de España, un área prioritaria para la OTAN que abarca el norte de África y el corredor atlántico.

La primera aeronave del programa salió de la línea de producción el 1 de junio de 2026, bajo la identificación ST015. Se prevé que la primera entrega se realice antes de finalizar el presente año, permitiendo al Ejército del Aire mitigar la obsolescencia de los F/A-18 Hornet.

El contrato Halcón II

España renovó su interés por el Eurofighter el viernes 20 de diciembre de 2024 en las instalaciones de Airbus en Getafe, cuando firmó el contrato entre el Gobierno español y la Agencia de Gestión de Tornados y Eurofighters de la OTAN (NETMA) para otra nueva adquisición de 25 adicionales Eurofighter dentro del programa Halcón II.

De estos nuevos 25 aparatos, 21 serán monoplazas y 4 biplazas que vendrán a sustituir paulatinamente entre los años 2026 al 2030 a los EF-18M que el EA tiene desplegados en las bases Aéreas de Torrejón donde se encuentra el Ala 12 y Zaragoza donde se encuentra el Ala 15. En el contrato se incluye la aeronave, los motores y los servicios de apoyo necesarios.

Maqueta en escala 1:1 del Halcón II presentada en FEINDEF 2025. Estos 25 aparatos se sumaran a los 20 aparatos Eurofighter del programa Halcón I, totalizando una flota española de unos 115 cazas cuando estan todos entregados al Ejército del Aire (foto: Fernando Puppio).

La relación con Turquía: La adquisición del Hürjet y el interés por el KAAN

En octubre de 2025, España ratificó un contrato de 3.120 millones de euros para la adquisición de 45 entrenadores avanzados TAI Hürjet bajo la denominación SAETA II. Este acuerdo representa una de las operaciones de exportación de defensa más significativas para Turquía y subraya una lógica de cooperación industrial que trasciende el ámbito europeo tradicional. El Hürjet es un entrenador supersónico monomotor cuyo primer prototipo realizó su vuelo inicial en 2023.

Bajo el marco del programa SAETA II, Airbus España asume la integración de sistemas de aviónica, posicionando a la industria nacional dentro de la cadena de suministro de una aeronave turca. Este modelo de participación industrial, similar al del Eurofighter, se aplica ahora a un socio extracomunitario. Se espera que las entregas comiencen en 2028, facilitando la transición de pilotos hacia sistemas de combate más avanzados.

La relación estratégica con Turquía podría ir más allá del entrenador Hürjet, cuya maqueta a escala real y con colores españoles se presentó en FEINDEF 2025 (foto: Fernando Puppio).

Dicho sistema avanzado es el TAI TF-X KAAN, un caza de superioridad aérea con características de baja observabilidad que realizó su primer vuelo en febrero de 2024. La aeronave cuenta con motores de alto rendimiento, radar AESA y bodegas internas de armamento para reducir su firma radárica, estando diseñado para alcanzar velocidades de supercrucero sin necesidad de postcombustión.

La dirección de TAI confirmó en mayo de 2026 que España y Turquía han iniciado conversaciones preliminares a nivel gubernamental sobre una posible adquisición del KAAN por parte del Estado español. Estas negociaciones enfatizan la transferencia de tecnología y la participación industrial como pilares de cualquier acuerdo futuro, reflejando el interés estratégico de España en sistemas de quinta generación y capacidades autónomas.

El interés por el KAAN se vincula a la preocupación por los plazos de desarrollo del FCAS. Dado que este programa de sexta generación enfrenta demoras y no se espera una capacidad operativa plena hasta la década de 2040, el Gobierno español evalúa opciones que aseguren la superioridad aérea en el corto y medio plazo.

TAI posiciona el KAAN como una solución ante este vacío temporal: una aeronave con capacidades de quinta generación que ofrece control soberano del software e independencia de las cadenas de suministro restringidas por terceros países. Estos factores coinciden con los argumentos esgrimidos por España al declinar otras plataformas internacionales. La cooperación bilateral entre ambas naciones de la OTAN busca garantizar la autonomía en el soporte y evolución de sus sistemas de defensa.

Persisten riesgos técnicos, como la actual dependencia del KAAN de plantas motrices extranjeras hasta la llegada de motores de fabricación propia previstos para 2032. En consecuencia, las conversaciones actuales se encuentran en una fase exploratoria inicial.

Implicaciones para la industria y la defensa europea

La trascendencia de las decisiones de España en materia de aviación de combate no reside en el rechazo a tecnologías externas, sino en la firme voluntad de Madrid de preservar su libertad de acción. España mantiene su compromiso con la OTAN, pero prioriza un modelo de adquisición que garantice el control nacional sobre el mantenimiento y la evolución de sus activos críticos.

Esta visión explica la centralidad del Eurofighter en la estrategia española y el interés por explorar nuevas vías de cooperación con socios como Turquía. En cada caso, el acceso a la tecnología y el control estratégico a largo plazo se consideran tan determinantes como el rendimiento técnico puro de las aeronaves.

Aunque el éxito final de esta estrategia dependerá de la evolución de programas como el FCAS y la maduración de nuevas plataformas, la puesta en servicio del primer Halcón I indica que España ha consolidado su rumbo inmediato. En lugar de limitarse a la adquisición de sistemas cerrados, el país invierte en las bases industriales y tecnológicas que sustentarán la próxima generación de la aviación de combate europea.


NOTA:

[1] A julio de 2026 los F/A-18Adel Ala 46 han comenzad su repliegue a la Península, siendo destinados al Ala 15 de Zaragoza donde extinguirán sus hora de vualo remanentes y serán dados de baja.


 

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