La llegada de los reactores

En abril de 1959 Aerolíneas Argentinas inauguró sus servicios con jets Comet 4. Probablemente nunca como en esos días la empresa haya estado tan en la punta de la tecnología, porque el cambio del motor a pistón al motor de reacción fue uno de los avances más notables de los aviones de pasajeros de la historia. La empresa argentina estuvo en ese cambio desde el primer momento.

Un servicio novedoso

En febrero de 1949, Cotama anunció algo realmente novedoso en la Argentina de la época: servicios de alimentación de las redes troncales, basados en Córdoba, que llegaban a La Cumbre y Villa Dolores. Más de seis décadas después, este tipo de servicios siguen pareciendo novedosos, dado que la gran mayoría de los vuelos en el país tiene por origen o destino a Buenos Aires.

Políticamente incorrecto y discriminatorio

En ocasiones se lanzan campañas publicitarias erradas, que no solo desprestigian al propio anunciante, sino que también favorecen a los competidores. El mundo de la aviación no está exento de caer en esos errores, y sin duda Austral-ALA protagonizo una muy desafortunada promoción en 1970. Hay que entender el momento histórico que atravesaba Argentina en aquel momento, las aerolíneas, su competencia, la sociedad, la política, etc. Pero todo ello no es atenuante para quienes se embarcaron en una campaña tan audaz como desafortunada.

Negocios con dinero ajeno

Una de las reglas de los negocios de todos los tiempos es que siempre es preferible hacerlos con dinero ajeno. Hoy eso se llama capitalización bursátil o emisión de obligaciones negociables. En la Argentina de los años cincuenta diversas empresas “en formación” se promocionaron en busca de socios que aportasen capitales a las supuestas empresas. Los argumentos usados eran para ingenuos pertinaces, puesto que nadie podía garantizar utilidades mínimas, y tampoco podía decirse que la ambivalencia política en materia aerocomercial que había en aquella época era un “decidido apoyo” a la actividad privada.