Políticamente incorrecto y discriminatorio

En ocasiones se lanzan campañas publicitarias erradas, que no solo desprestigian al propio anunciante, sino que también favorecen a los competidores. El mundo de la aviación no está exento de caer en esos errores, y sin duda Austral-ALA protagonizo una muy desafortunada promoción en 1970. Hay que entender el momento histórico que atravesaba Argentina en aquel momento, las aerolíneas, su competencia, la sociedad, la política, etc. Pero todo ello no es atenuante para quienes se embarcaron en una campaña tan audaz como desafortunada.

Negocios con dinero ajeno

Una de las reglas de los negocios de todos los tiempos es que siempre es preferible hacerlos con dinero ajeno. Hoy eso se llama capitalización bursátil o emisión de obligaciones negociables. En la Argentina de los años cincuenta diversas empresas “en formación” se promocionaron en busca de socios que aportasen capitales a las supuestas empresas. Los argumentos usados eran para ingenuos pertinaces, puesto que nadie podía garantizar utilidades mínimas, y tampoco podía decirse que la ambivalencia política en materia aerocomercial que había en aquella época era un “decidido apoyo” a la actividad privada.

Derechos y humanos

En septiembre de 1979 hubo muchas solicitadas en los diarios de empresas apoyando explícitamente la política de derechos humanos del gobierno militar. Partiendo de la premisa que el transporte aéreo no puede existir independientemente de la política, una las empresas anunciantes fue una reconocida compañía aerocomercial argentina que no pasaba por un buen momento financiero en aquel entonces.

La discusión del liderazgo indiscutido

¿En que momento empezó Estados Unidos a perder el liderazgo absoluto que tenía en materia de industria aeronáutica? Los países europeos tardaron en darse cuenta que individualmente jamás lograrían el liderazgo tecnológico en materia aeronáutica, y comenzaron a asociarse. De aquellas uniones nacieron industrias importantes, y hoy Airbus y Boeing se disputan duramente cada pedido.

Mañana se acaba el mundo

El fenómeno informático del año 2000 llenó de expectativa al planeta. Se invirtió muchísimo dinero en todo el mundo para prevenir lo que seria el caos y el fin de la civilización contemporánea. El ámbito aeronáutico no estuvo exento, y también tuvo que hacer sus previsiones, trabajar e invertir. A fines de diciembre de 1999 la expectativa era máxima… pero el 1 de enero de 2000 nada pasó. Aun no nos había llegado la hora.