Los pilotos son aburridos
Los uniformes de los pilotos de línea adoptaron un modelo alrededor de 1930 y, en un mundo en el que la única constante es el cambio, hoy siguen siendo variantes del mismo diseño…
Los uniformes de los pilotos de línea adoptaron un modelo alrededor de 1930 y, en un mundo en el que la única constante es el cambio, hoy siguen siendo variantes del mismo diseño…
La inauguración de los vuelos de LAPA a Atlanta estuvo acompañada de la esperable publicidad, lo que incluyó una edición de la revista de a bordo de la empresa dedicada al tema. Pero a esa edición le faltó una letra, y por eso hubo que hacerla nuevamente con la letra faltante.
A lo largo de su vida Austral cambió varias veces de símbolo, y tuvo algunas marcas asociadas que también tuvieron sus logotipos e isotipos. Casi siempre fueron imágenes cuidadas, en las que participaron algunos de los mejores diseñadores.
La imagen parece tener una actualidad total. No es muy distinta de muchas que están circulando en estos días, creadas por las aerolíneas para mostrar su preocupación por la salud de sus pasajeros. Lo único que llama la atención es que el avión sea un Jumbo, un modelo que hoy casi no se usa.
Todavía se discute si la flota de Aerolíneas, durante los años ochenta, era la mejor porque tenía muchos aviones nuevos, o la peor, porque eran aviones de diseño anticuado, muy gastadores de combustible. En su momento la empresa la mostró como un símbolo de superioridad.
Aerolíneas Argentinas tuvo una sede central importante, que funcionó desde su fundación hasta mediados de los años noventa, que lentamente le fue quedando chica, y hubo dos intentos concretos, pero fallidos, por construir un nuevo edificio antes de optarse por la solución actual en Aeroparque.
Pocas líneas aéreas han tenido edificios centrales notables, pero hay uno que está en todas las historias de la arquitectura y tiene una particularidad importantísima: no se construyó. Es el edificio de Aeroflot, proyectado en 1934.
Austral siempre trató de diferenciarse de Aerolíneas Argentinas por la calidad y cantidad de las comidas servidas a bordo, y logró hacerse un prestigio en ese sentido. Pero un día eso se terminó.
Promediando los años ochenta del siglo pasado Aerolíneas Argentinas era una empresa pujante, con 33 aviones de todo tipo y 9.800 empleados, con rutas que llegaban a América, Europa y Oceanía. Pero, a pesar de este potencial, era incapaz de competir en el mercado de ese momento, porque siempre había negado la desregulación, que era la norma del mundo desde 1978.
La publicidad abierta de Aerolíneas Argentinas, a diferencia del discurso de sus directivos, pocas veces se ha manifestado alineada con el gobierno de turno pero, en 1974, no resistió sumarse a la tendencia de una Argentina en la que todos eran peronistas.