A Europa por FAMA

Antes de la Segunda Guerra Mundial lo normal era viajar a Europa en los numerosos servicios de buques que llegaban a Buenos Aires, que demoraban entre quince días y un mes en realizar el trayecto, pero había algunos poquísimos servicios aéreos. Después del conflicto hubo una explosión de ofertas aéreas, incluida una de bandera argentina.

¿Qué hacemos con la aviación civil argentina? ¿y con Aerolíneas Argentinas?

Cuando hay un cambio de gobierno, automáticamente, surge la pregunta sobre qué hacemos con Aerolíneas Argentinas. Algunas administraciones dan respuestas más claras y otras sólo aportan vaguedades. Pero la pregunta es equivocada, porque debería ser qué hacemos con el transporte y con la aviación civil. Después viene la línea aérea, o las líneas aéreas.

Llegar a todo el país

Las líneas aéreas creadas por el régimen peronista a partir de 1946 tuvieron la misión de unir todo el país con Buenos Aires, superponiéndose en gran medida con la red ferroviaria, mejorado en mucho los servicios aéreos existentes y creando otros nuevos. Además, tuvieron que informar a todos que había un nuevo modo de viajar por la Argentina. Aerolíneas Argentinas fue la que concluyó esta misión.

El instrumento que no falla

Hoy pensamos que los instrumentos de medición son sofisticados sistemas digitales que entregan su información en una pantalla multicolor. Por lo general el tramo final es así, pero casi siempre hay sensores que entran en contacto directo con la información, que suele ser analógica porque el universo es analógico, y alimentan al sistema digital de procesamiento. El problema es que todo eso puede fallar.