Las crisis de la aviación
El transporte aéreo tuvo muchas crisis que ha sabido sortear utilizando relativamente pocas herramientas, pero el coronavirus parece ser un agujero negro, totalmente distinto de todo lo que conocemos.
El transporte aéreo tuvo muchas crisis que ha sabido sortear utilizando relativamente pocas herramientas, pero el coronavirus parece ser un agujero negro, totalmente distinto de todo lo que conocemos.
En los últimos días Aerolíneas Argentinas hizo vuelos a China para traer equipos sanitarios al país. No fue la primera vez que aviones con bandera argentina llegaron allí, ya que la historia se remonta a 1924 y muestra cada vez mayor tecnología, al punto que lo que empezó como un raid memorable hoy es poco más que una rutina.
Se vienen tiempos difíciles para las empresas y los trabajadores aeronáuticos. ¿Hay posibilidades de subsistencia aparte de los eventuales salvatajes impulsados por el Estado?
Mil veces se habló de crisis en el transporte aéreo. Algunas fueron graves y mundiales, otras sólo fueron importantes para una región o un país. Algunas fueron reales, otras un invento para pedir o justificar subsidios. Hasta ahora, todas tuvieron algún tipo de solución, pero dicen que el coronavirus es un fenómeno distinto, y quizás sea cierto.
En cualquier reunión en la que se hable de aviación en la Argentina, ya sea en un café o en una universidad, en una empresa o en un partido político, inevitablemente, alguien dirá, con tono grave: “—Aerolíneas tiene que hacer carga aérea…” y, también inevitablemente, la respuesta será positiva, como si esa fuera la salvación de la empresa.
Aerolíneas Argentinas, desde hace setenta años, carga con cierta obligación de marcar los paradigmas de la actividad, algo que quizás no le corresponda, pero que hasta ha figurado veladamente en sus estatutos. Con el cambio de gobierno, parece que estos paradigmas van a cambiar una vez más.
En el despacho del gobernador de la provincia de Buenos Aires hay tres maquetas de aviones de Aerolíneas/Austral pero, ¿Merecen estar ahí a partir de la actitud de la empresa con la provincia?
Aerolíneas Argentinas, después de veinte años de operación, acaba de retirar del servicio a su último A340, un avión que llegó más por casualidad que por planificación, y al que le cabe el título —hasta ahora— de haber sido el último cuatrimotor operado por la empresa.
Aerolíneas Argentinas ha generado algunas frases encarnadas profundamente en la “argentinidad”. La primera, en los años cincuenta, fue “su compañía”, y otra fue “todos somos Aerolíneas Argentinas”, a fines del siglo pasado. Ambas fueron consecuencia de momentos especiales en la historia de la empresa,
Duplicar la cantidad de pasajeros, consolidar a Aerolíneas/Austral y mejorar la infraestructura fueron los objetivos de la revolución de los aviones. Son metas difíciles de alcanzar, pero relativamente fáciles de analizar y medir.