La foto del aeropuerto

La publicidad no tradicional no es un invento de la televisión moderna que se llama PNT. Existe desde el nacimiento de los diarios y revistas, y ha conocido muchas formas. Las líneas aéreas lo comprendieron y, desde los años treinta, buscaron explotar promocionalmente las inocentes fotos que se tomaban los viajeros en la puerta del avión. Sobre todo, cuando estos viajeros eran personajes importantes y las fotos se terminaban publicando.

Se viene Norwegian

La lowcost Norwegian viene desafiado al mercado a tutiplén: el escepticismo sobre su marca, la escala de sus órdenes de compra de nuevos aviones, el modelo lowcost de largo recorrido. Todo esto la está llevando a convertirse en una de las compañías aéreas más influyentes que operan hoy. Muchos rivales, potenciales copiones, están observando su progreso de cerca durante 2017.

Campomar: Frazadas para ir al polo

La posibilidad de demostrar la calidad de cualquier producto en condiciones extremas siempre fue un recurso promocional interesante. La fábrica de frazadas Campomar, proveedora de Aerolíneas Argentinas, lo entendió perfectamente cuando ésta inauguró sus servicios denominados transpolares, en junio de 1980, destacando en su publicidad que en esos servicios los pasajeros se abrigarían con sus mantas de viaje.

Uruguay: Una chambonada de carácter histórico (parte I)

El camino del infierno está lleno de buenas intenciones. Quizás esta frase describa la trayectoria de la aviación uruguaya, en las últimas décadas. Cuando Varig se hizo cargo de Pluna era una cuestión de estar a tono con los tiempos que corrían, a pesar de que todos sabían que el socio estaba fundido; cuando apareció el grupo Leadgate fue un encandilamiento que no se podía pagar y cuando se inventó Alas Uruguay ya era una cuestión de salvar puestos de trabajo. Aunque la frase fue de Pepe Mujica, todo fue una chambonada, desde la época de Lacalle. Por supuesto, también hubo malas intenciones…

Austral: Parezco sana, pero me estoy muriendo

Las líneas aéreas muchas veces llegan al final de su existencia dando al público una sensación de buena salud y robustez, aunque su situación financiera sea insostenible. Fue el caso de Austral Líneas Aéreas, que el 4 de enero de 1978, cuando ya estaba en la pendiente final de su existencia como empresa privada, publicó en La Prensa de Buenos Aires este aviso anunciando nuevos destinos.