
El principal atractivo en el rubro aviación militar de la Feria Internacional del Aire y del Espacio FIDAE 2026 fue el regreso del Lockheed Martin F-35A Lightning II, el caza de quinta generación desarrollado por Estados Unidos, que participo en esta edición como parte del demo team de la United States Air Force.
Si bien esta fue la segunda oportunidad en que aviones F-35A Lightning II son presentados en FIDAE, fue la primera vez que los espectadores pudieron observar sus capacidades de velocidad y maniobrabilidad ya que, en su primera visita, en 2018, los dos aparatos participantes permanecieron únicamente en exhibición estática durante toda la feria.

F-35A Demonstration Team
En esta ocasión, en cambio, FIDAE recibió la visita del F-35A Demonstration Team, unidad encargada de representar a la fuerza aérea estadounidense en exhibiciones aéreas y eventos aeronáuticos alrededor del mundo.
El objetivo de estas presentaciones es mostrar las capacidades de maniobra, potencia y control del avión, además de acercar al público a una de las aeronaves de combate más avanzadas actualmente en servicio.

El equipo está compuesto por un grupo reducido de especialistas que incluye al piloto demostrador y a un contingente de técnicos y personal de apoyo responsables del mantenimiento y operación de la aeronave durante las distintas presentaciones. A diferencia de otros equipos acrobáticos militares, las unidades de demostración aérea de la USAF como ya hemos visto varias veces con el F-22 Raptor, utilizan aeronaves plenamente operativas de la flota de combate de la USAF, sin modificaciones especiales ni esquemas de pintura distintivos.
Las aeronaves participantes
En este caso, los F-35A pertenecen al 388th Fighter Wing de la United States Air Force, unidad basada en Hill Air Force Base, en el estado de Utah. Esta ala fue la primera unidad operativa en declarar capacidad inicial de combate con el F-35A en 2016 y actualmente opera varios escuadrones equipados con este modelo.

Para las giras de demostración, el equipo despliega normalmente dos aeronaves: una destinada a realizar la exhibición aérea y otra como respaldo logístico.
El vuelo de traslado desde Estados Unidos en si ya fue un hito noticioso ya que el 4 de abril, en ruta hacia FIDAE 2026, las fuerzas aéreas de Estados Unidos y Chile realizaron por primera vez un reabastecimiento en vuelo de dos Lockheed Martin F-35A Lightning II por parte de un KC-135 de la Fuerza Aérea de Chile.
La misión, que incluyó múltiples reabastecimientos desde aeronaves estadounidenses y chilenas, y demostró un alto nivel de interoperabilidad y coordinación entre ambas fuerzas bajo estándares OTAN.

Tanto pilotos como tripulaciones destacaron la fluidez de la operación, pese a tratarse de la primera experiencia conjunta de este tipo con el F-35. El ejercicio fue considerado un hito en la cooperación bilateral, reforzando la confianza mutua y la capacidad de ejecutar operaciones combinadas en la región.
La tripulación y su equipo
A pesar de que el trabajo del equipo de apoyo es fundamental, la figura que naturalmente concentra la atención es el piloto de demostraciones. En esta temporada, el encargado es el mayor Sean Loughlin, conocido por su indicativo de llamada “Rambo”. Loughlin acumula más de 1.200 horas de vuelo en distintos tipos de aeronaves militares ya que antes de incorporarse al equipo de demostración del F-35, voló aeronaves como el Fairchild Republic A-10 Thunderbolt II y el Boeing F-15E Strike Eagle.

Su misión con el demo team es lograr que la demostración de vuelo del F-35 permita, al igual que la del Lockheed Martin F-22 Raptor, exhibir maniobras representativas de situaciones reales de combate.
La demo de F-35
El programa incluye ascensos tácticos pronunciados tras el despegue, virajes cerrados de alto rendimiento, pasadas a baja velocidad con elevados ángulos de ataque y una serie de maniobras destinadas a mostrar la capacidad de control del avión en distintos regímenes de vuelo.

Esta agilidad demostrada en vuelo está directamente relacionada con el rendimiento de su planta motriz, el motor Pratt & Whitney F135, actualmente el turbofán militar más potente instalado en un caza de combate. Este propulsor puede generar cerca de 43.000 libras de empuje con postcombustión, lo que, sumado a una carga parcial de combustible —y no las más de 18.000 libras que puede transportar internamente— permite al avión realizar ascensos muy pronunciados inmediatamente después del despegue y mantener altos niveles de energía durante maniobras cerradas.
A esto se suma su sistema de control de vuelo digital, que permite ejecutar maniobras a elevados ángulos de ataque manteniendo un alto grado de estabilidad y control, incluso en condiciones donde otros cazas verían comprometida su maniobrabilidad.

La vuelta a FIDAE
El regreso del Lockheed Martin F-35 Lightning II a Chile, salda una deuda pendiente con el público de FIDAE, ya que no solo cumplió con las expectativas del público, sino que también reafirmo el rol de la feria como vitrina de las tecnologías más avanzadas de la aviación militar.
Para quienes asistieron a esta edición, la posibilidad de ver en acción a un caza de quinta generación constituye una experiencia poco habitual en la región y un recordatorio concreto de hacia dónde evoluciona el combate aéreo moderno, así como de la proyección estratégica de la United States Air Force en América Latina.
