
Por todos es conocida la gran disrupción que la guerra de Irán ha causado, y sigue causando, a los grandes hubs del golfo Pérsico. También es conocido como las aerolíneas europeas a la mínima cancelan vuelos y suspenden destinos. Lo que es menos conocido es como los países del Mediterráneo Oriental se han visto afectados por la guerra y los esfuerzos que hacen por seguir volando.
En octubre de 2023 y tras los luctuosos asesinatos, secuestros y violaciones perpetrados por la banda terrorista Hamas, a la que se sumó Hezbollah desde el sur del Líbano, reportamos las complicaciones acaecidas para la aviación comercial en la zona (ver: Israel y el Medio Oriente: Una región eternamente inestable). Tras un año de conflicto, reportamos sobre el desempeño de la compañía israelí El Al (ver: EL AL: Un año en guerra).
La llamada “Guerra de los 12 días” en junio de 2025 volvió a complicar la operación aerocomercial en Medio Oriente y fue, ahora lo sabemos, un preludio del conflicto actual iniciado el pasado 28 de febrero de 2026.
Grecia y el hub ateniense
A poco más de un mes del estallido de la guerra en Oriente Medio, el Aeropuerto Internacional de Atenas se encuentra entre los aeropuertos de la región que han sufrido un revés significativo debido al cierre del espacio aéreo en la zona de conflicto.
En general, el impacto en la red europea ha sido considerable. El tráfico aéreo hacia y desde Oriente Medio se ha reducido y ahora se sitúa un 59 % por debajo de los niveles previos a la crisis, con alrededor de 800 vuelos diarios (en ambas direcciones), una reducción de aproximadamente 1200 vuelos, según nuevos datos de Eurocontrol.

Muchos vuelos han sido desviados para evitar la zona de conflicto, mientras que las restricciones del espacio aéreo han afectado a varios países, aeropuertos y aerolíneas europeas. Entre ellos se encuentra Grecia, y en particular su aeropuerto más grande, oficialmente llamado Eleftherios Venizelos.
Según el último reporte de Eurocontrol, Grecia figura en la lista de los 10 mercados europeos que muestran la mayor caída en las rutas hacia y desde Oriente Medio: ocupa el séptimo lugar, con 26 salidas diarias hasta el 27 de febrero, cifra que descendió a 16 en marzo, una disminución del 38 %. El Aeropuerto Internacional de Atenas concentra el mayor volumen de vuelos desde Grecia a esta región, por lo que sufre la presión más severa. Sus salidas diarias disminuyeron de 23 a 14, una caída del 41%.
Chipre
El pais se ha visto especialmente afectado ya que recibió el ataque directo sobre su territorio, requiriendo el despliegue de la hermana Fuerza Aérea Helénica en territorio insular.
Chipre quedó en octavo lugar, con una caída de 24 a 14 vuelos, lo que representa un descenso del 43%. El aeropuerto de Larnaca registró una disminución del 35%, pasando de 18 a 12 salidas diarias.

Turquía también complicado
El país más afectado es Turquía, ya que contaba con el mayor flujo de vuelos desde y hacia Oriente Medio. Su caída alcanza el 54%, con una disminución de las salidas de 179 a 82 diarias.
A la cabeza de la lista se encuentra Estambul, cuyo principal aeropuerto, Atatürk, vio disminuir sus vuelos a Oriente Medio de 98 a 46 (un 53% menos), y su aeropuerto secundario, Sabiha Gökçen, experimentó una caída aún más pronunciada, de 43 a 15 vuelos (un 65% menos). Le siguen el Reino Unido (de 89 a 41, un 54% menos), Alemania (de 78 a 45, un 42% menos), Italia (de 54 a 23, un 59% menos) y Francia (de 46 a 22, un 52% menos).

Jordania en medio del conflicto
Jordania se encuentra en la trayectoria de muchos misiles procedentes de Irán con destino a Israel. La estrecha coordinación entre la aerolínea, las fuerzas armadas jordanas, la inteligencia militar y la Comisión Reguladora de Aviación Civil de Jordania permite que cualquier vuelo de la aerolínea que se encuentre en el aire cuando se detecten misiles pueda ser desviado a zonas seguras hasta que pase el peligro. Todos los aviones de Royal Jordanian que llegan a Jordania llevan combustible adicional para aproximadamente una hora, lo que les permite permanecer en una zona segura mientras transcurre el conflicto.
Al 26 de marzo de 2026, el 70% de la red de Royal Jordanian permanece intacta. Kuwait, Baréin, Irak y el sur de Siria siguen cerrados, aunque los vuelos desde Amán, la capital jordana, a Alepo, en el norte de Siria, continúan, si bien con un largo desvío para evitar el espacio aéreo potencialmente peligroso. Por su parte, el servicio en el golfo Pérsico es intermitente.

En la propia Arabia Saudí, los vuelos de Royal Jordanian a Dammam, en la costa este, son esporádicos, pero los vuelos a Riad son bastante regulares y a Yeda no hay problemas.
Los vuelos hacia el este, con destino a ciudades como Bombay y Bangkok, continúan operando, aunque inicialmente se dirigen al sur sobre el centro de Arabia Saudí, en lugar de seguir la ruta habitual por el este del reino. Las conexiones con Europa, África y América del Norte están intactas.
Desafiando la adversidad
Como suele ocurrir durante las crisis en Oriente Medio, el tráfico aéreo procedente de Occidente ha experimentado una caída significativa. Sin embargo, las compañías de la región están decididas a seguir operando, ya que las conexiones aéreas son vitales para el bienestar económico de los países del Mediterráneo Oriental.
