
La integración del transporte aéreo en América del Sur ha dado su paso más firme en décadas. El pasado 14 de julio de 2026, las autoridades de aviación civil de Argentina, Brasil, Chile y Paraguay han formalizado en Asunción del Paraguay la firma de un Memorándum de Entendimiento (MoU) para poner en marcha el Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS).
Este pacto multilateral busca progresivamente desmantelar las barreras bilaterales tradicionales y avanzar hacia un espacio aéreo integrado, bajo el concepto de un «Cielo Único Sudamericano» (South American Single Sky), fuertemente inspirado en el modelo de mercado único de la Unión Europea.
Si bien el MOU no modifica de inmediato el acceso al mercado, establece una hoja de ruta para futuras negociaciones sobre la ampliación de los derechos de operación de las aerolíneas. Además, permanece abierto a otros países, y se espera que Uruguay se sume una vez que complete los trámites administrativos internos.
Pragmatismo regulatorio con poca burocracia
A diferencia de intentos previos de integración regional que naufragaron debido a la creación de complejas superestructuras institucionales, el acuerdo ALAS destaca por un enfoque eminentemente pragmático y ágil.
La idea es evitar la creación de nuevos organismos burocráticos, ya que el proyecto no creará agencias supranacionales que dilaten la toma de decisiones. La coordinación recae directamente en las autoridades aeronáuticas nacionales existentes: la ANAC (Argentina), la ANAC (Brasil), la JAC (Chile) y la DINAC (Paraguay).
Por su parte, la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil de Paraguay asume la jefatura ejecutiva de la hoja de ruta técnica durante la fase inicial. Aunque el acuerdo fundacional fue suscrito por cuatro naciones del Cono Sur, la iniciativa permanece abierta a la incorporación de otros estados de la región. Concretamente, se prevé que Uruguay formalice su adhesión una vez concluidos sus trámites administrativos internos.

Un despliegue gradual de las Libertades del Aire de la OACI
El objetivo central del Acuerdo ALAS es la concesión multilateral y recíproca de las distintas libertades del aire reconocidas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). No obstante, el cronograma de implementación se ha estructurado en fases para mitigar desequilibrios de mercado.
Módulos inmediatos: Séptima libertad e intercambios bilaterales
En paralelo a la firma del MoU marco, países como Brasil han actualizado de manera bilateral sus convenios con Argentina y Paraguay, incorporando derechos de séptima libertad para servicios de pasajeros, carga y combinados. Esto permite a las aerolíneas operar vuelos entre dos países extranjeros sin necesidad de que la ruta se origine o finalice en su país de matriculación.
La meta ambiciosa: Hacia la Novena Libertad (Cabotaje Puro)
El plan de trabajo establece un horizonte a largo plazo mucho más disruptivo: la eventual implantación de la novena libertad del aire. Esta prerrogativa permitiría a una línea aérea de un país miembro operar rutas puramente domésticas en el territorio de otro estado firmante.
Hoja de ruta a 12 meses
Se ha constituido un Grupo de Trabajo ALAS integrado por técnicos de las cuatro autoridades de aviación civil. En un plazo de un año, este equipo redactará y someterá a aprobación propuestas concretas en cuatro ejes clave:
- Armonización de estándares técnicos y normativos de seguridad (Safety & Security).
- Reconocimiento mutuo de licencias de personal de vuelo, certificaciones de mantenimiento y AOCs (Air Operator Certificates).
- Estandarización de marcos de protección y derechos de los pasajeros.
- Criterios homogéneos de sostenibilidad ambiental y eficiencia operativa.

Reconfiguración de redes y dinamización de flotas
Para los operadores aéreos, el desarrollo del mercado único sudamericano abre un abanico de oportunidades estratégicas, aunque también impone nuevos retos competitivos.
Operadores ultra-low-cost con presencia regional como JetSMART y SKY Airline, así como los consolidados grupos LATAM, Gol y Azul, se verán beneficiados por una mayor agilidad para pivotar capacidad y aeronaves entre mercados según la estacionalidad de la demanda. La eliminación de restricciones de tráfico favorecerá la densificación de flotas y el incremento del coeficiente de utilización diaria de los aviones.
La descentralización de Hubs y rutas secundarias es otro de los puntos relevantes, ya que históricamente, la conectividad intrarregional ha estado supeditada a los grandes nodos de conexión (hubs) como São Paulo (GRU), Buenos Aires (EZE/AEP) o Santiago (SCL). La liberalización facilitará el establecimiento de rutas transversales «punto a punto» entre ciudades secundarias transfronterizas (ej. Córdoba-Florianópolis, Asunción-Curitiba o Mendoza-Santiago) sin pasar por cuellos de botella metropolitanos.
Siempre relegado, el transporte de carga aérea también se debería ver beneficiado. La inclusión inmediata de derechos de carga de 7ª libertad ofrece un tanque de oxígeno a las divisiones cargueras, permitiéndoles diseñar redes circulares optimizadas para el comercio transfronterizo e e-commerce en el Cono Sur sin regresar a la base de origen.
La complejidad y el desafío regulatorio, legislativo y macroeconómico
A pesar del entusiasmo inicial expresado por ministros y directores de aviación civil, el paso de un Memorándum de Entendimiento a un mercado único funcional afronta fricciones importantes.
La primera será la legal, con las respectivas ratificaciones parlamentarias. En países como Brasil, las modificaciones estructurales en los acuerdos de servicios aéreos y derechos de tráfico requieren la homologación del Congreso Nacional, lo que puede alargar los plazos de efectividad.
Otra de las dificultades relevantes serán las asimetrías fiscales y de infraestructura. Las marcadas diferencias en tasas aeroportuarias, impuestos al combustible de aviación (Jet A-1) y capacidad en la infraestructura en tierra imponen desafíos para garantizar condiciones de competencia justa.
También resulta relevante la pata macroeconómica, debido a las diferencias de las realidades de laos distintos países firmantes. La volatilidad económica regional continuará exigiendo a las aerolíneas esquemas sofisticados de cobertura de riesgos al operar en múltiples mercados locales.
Una transformación irreversible para el Cono Sur
El Acuerdo de Liberalización Aérea Sudamericana (ALAS) marca un hito en la historia de la aviación comercial del continente. Aunque el camino hacia la integración total requerirá salvaguardar aspectos complejos de soberanía y regulación, la voluntad política compartida por Argentina, Brasil, Chile y Paraguay señala un rumbo claro: la consolidación de un mercado más fluido, competitivo y conectado.
Tanto para ejecutivos, como para planificadores de red de la industria, los próximos 12 meses serán determinantes para evaluar las recomendaciones del Grupo de Trabajo y anticipar las reestructuraciones operativas que exigirá el nuevo mapa del aire sudamericano.
Solicito si podrían pasarme el mail del directivo de la Gaceta Aeronaútica que vive en La Cumbre, Córdoba para consultarlo.Lo visité tiempo atrás con Julio Ardita de la Cumbre.
Quisera ofrecer mi documentación sobre la fábrica de aviones privada IMPA de los años 1942/1945 y consultarlo por algunos antecedentes de esa fábrica, ya que estoy escribiendo un libro sobre mi padre, ingeniero de diseño de la fábrica de aviones.
Quisera saber la causa de su cierre, si los aviones funcionaban perfectamente.
Saludo atentamente
ERNESTO ROUBAKHINE
Ingeniero Mecánico