Los turboprops comerciales (3/4): Los norteamericanos y los utilitarios

Los turbohélices, en la inmediata postguerra, fueron una segunda prioridad para muchos, entusiasmados con el desarrollo de los reactores, que siempre fueron más rápidos y podían volar más alto. Un ejemplo claro fueron los norteamericanos. Pero la realidad mostró que los turboprop podían hacer, con ventajas, todo lo que podía hacer con un avión con hélices y que había cosas que no se podían hacer con un reactor.

El sueño americano (American + JetSmart)

La reciente firma de un memorándum de entendimiento entre American Airlines y JetSmart aviva nuevamente la antiquísima idea de crear un sistema único de transporte en América Latina. Mientras algunos piensan en aprovechar mejor sus millas, su club de descuentos o sus gift cards, para otros es un tema de competencia más encarnizada que debe ser (o no) regulada y para todos es una incógnita que no se resolverá rápido.

Buques y aviones

Los primeros pasajeros aéreos fueron funcionarios y hombres de negocios, que priorizaban la velocidad sin medir precio ni confort. Pero los aviones fueron mejorando sus prestaciones, lo que hizo que cada vez más gente los prefiriera. Los buques dieron una larga batalla, pero fueron desplazados de los viajes largos a mediados de los años cincuenta. Volvieron cuando se reinventaron como cruceros, pero eso es otra cosa.