Volar en 1953

Poca gente viajaba en avión en 1953. Por eso, una de las tareas que tenían las líneas aéreas de entonces era enseñarles a volar a los nuevos pasajeros, acostumbrados a los medios terrestres, lo que se hacía generalmente con diversos tipos de folletos que apuntaban a ese objetivo. Hoy, más de medio siglo después, estos folletos nos muestran a los viajeros de la era del jet y las low cost cómo era volar en aquellos años.

Los aviones Brabazon

La industria aeronáutica del Imperio Británico, luego de la Primera Guerra Mundial, funcionó sobre la base de requerimientos estatales y contratos entre las empresas privadas y el Estado. Nada muy distinto de lo que ocurría en Italia, Francia, Alemania y la URSS en esos años. En Estados Unidos el sistema era diferente, pero la financiación estatal de la industria era fundamental en todos los casos.

LAPA (2/2): La destrucción de una aerolínea

Aunque nacida en 1976, LAPA se animó a plantear que las cosas podían hacerse de otro modo y creció compitiendo de igual a igual con la ultraprotegida Aerolíneas Argentinas de esos años y con otras empresas privadas locales. Llegó a ser un símbolo de la aviación argentina de los años noventa, pero cometió errores importantes y finalmente fue herida de muerte por la crisis de 2001.

Políticas y aviones imperiales

Un avión diseñado y construido sobre principios técnicos anticuados, por lo general, está destinado al fracaso, pero tener un imperio obligado a comprar los productos metropolitanos puede ayudar a que sea un éxito de ventas. Fue el caso del biplano británico DH 84 Dragon y sus sucesores, de los que se construyeron más de mil ejemplares en los años treinta del siglo pasado.