Southern Winds (III): El final

Southern Winds pudo sobrevivir a la crisis de 2001/2002, pero el país y el mundo habían cambiado, las posibilidades de financiar una línea aérea en la Argentina habían desaparecido y la empresa, que había sido pensada para otra cosa, se convirtió en un seguro de desempleo para los ex empleados de LAPA y Dinar, financiada por el Estado. El final era previsible, pero los detalles fueron surrealistas.

Los colores de United

Los aviones de United conocieron muchos esquemas de colores, a partir de la nada de los primeros biplanos y trimotores, siguiendo por un esquema a la moda con predominancia del azul para el Boeing 247, que se mantuvo con pocos cambios hasta el DC-8. Después, la dinámica empresaria adoptó otros esquemas, con más colores cálidos, hasta que después de la fusión (absorción) de Continental volvimos al frío azul.

El futuro es incierto, distinto y difícil

En los últimos años pasaron cosas… La conciencia global sobre el cambio de clima, la interminable certificación del Boeing 787, las crisis del MAX, el 777X, el PW4000 y el Trent 1000, los nuevos combustibles, CORSIA y muchos otros temas pudieron encararse en un ambiente de crecimiento, pero la pandemia puso un fin dramático a esto y, ahora, enfrentamos un cambio cuyo alcance desconocemos.

Arrivederci Alitalia: De la euforia a la depresión

Volare es una de las canciones populares más famosas de la historia, que ha sido asociada a Alitalia más de una vez. Lo curioso es que, cómo una canción romántica, intimista y hasta surrealista puede pasar a ser una coreografía festiva, servir de marco a mensajes políticos, y luego transformarse, quizás sin quererlo, en un mensaje gris y aplastante y, además servir de despedida.

Los turboprops comerciales (3/4): Los norteamericanos y los utilitarios

Los turbohélices, en la inmediata postguerra, fueron una segunda prioridad para muchos, entusiasmados con el desarrollo de los reactores, que siempre fueron más rápidos y podían volar más alto. Un ejemplo claro fueron los norteamericanos. Pero la realidad mostró que los turboprop podían hacer, con ventajas, todo lo que podía hacer con un avión con hélices y que había cosas que no se podían hacer con un reactor.