El sueño americano (American + JetSmart)

La reciente firma de un memorándum de entendimiento entre American Airlines y JetSmart aviva nuevamente la antiquísima idea de crear un sistema único de transporte en América Latina. Mientras algunos piensan en aprovechar mejor sus millas, su club de descuentos o sus gift cards, para otros es un tema de competencia más encarnizada que debe ser (o no) regulada y para todos es una incógnita que no se resolverá rápido.

Buques y aviones

Los primeros pasajeros aéreos fueron funcionarios y hombres de negocios, que priorizaban la velocidad sin medir precio ni confort. Pero los aviones fueron mejorando sus prestaciones, lo que hizo que cada vez más gente los prefiriera. Los buques dieron una larga batalla, pero fueron desplazados de los viajes largos a mediados de los años cincuenta. Volvieron cuando se reinventaron como cruceros, pero eso es otra cosa.

Volar en 1953

Poca gente viajaba en avión en 1953. Por eso, una de las tareas que tenían las líneas aéreas de entonces era enseñarles a volar a los nuevos pasajeros, acostumbrados a los medios terrestres, lo que se hacía generalmente con diversos tipos de folletos que apuntaban a ese objetivo. Hoy, más de medio siglo después, estos folletos nos muestran a los viajeros de la era del jet y las low cost cómo era volar en aquellos años.

Los aviones Brabazon

La industria aeronáutica del Imperio Británico, luego de la Primera Guerra Mundial, funcionó sobre la base de requerimientos estatales y contratos entre las empresas privadas y el Estado. Nada muy distinto de lo que ocurría en Italia, Francia, Alemania y la URSS en esos años. En Estados Unidos el sistema era diferente, pero la financiación estatal de la industria era fundamental en todos los casos.