Esta azafata es nuestra

La privatización de Aerolíneas Argentinas fue un gran fracaso. Resumiendo mucho, la empresa se vendió a un comprador (Iberia) totalmente insolvente, que nunca pudo cumplir con sus compromisos de pago y de inversión. El ministro Cavallo, que fue quien le puso el pecho al desaguisado, trataba de dar buenas noticias, pero la realidad siempre lo desbordó.

Destruyamos la fuente de trabajo

En LAPA llegaron a trabajar simultáneamente algo más de mil personas. En su momento fue la segunda fuente de trabajo aeronáutico del país, detrás del grupo Iberia, que controlaba a Aerolíneas Argentinas y Austral. La actuación de los sindicatos en la empresa privada fue mínima, pero esto no impidió que dieran golpes bajos que parecían destinados a lograr la desaparición de la fuente de trabajo.

«San» Jorge Newbery

Jorge Newbery fue el primer ídolo popular moderno de la Argentina. Conocido a partir de deportes novedosos (box, fútbol, footing) revalidó esos títulos en la aviación, la gran novedad de comienzos del siglo XX. Hoy ha perdido la admiración que tuvo, pero una visita a su mausoleo nos permite ver cierto matiz religioso de parte de sus admiradores.