Intercargo y el handling en la Argentina (2/2)

Los servicios de Rampa en la Argentina y en el mundo nacieron como una tarea más a cumplir por las líneas aéreas, pero eso evolucionó y aquí, durante el gobierno de Lanusse, fueron convertidos en un monopolio ejercido por la Fuerza Aérea, que luego conoció varios operadores y regímenes, en un ambiente bastante complicado. Intercargo, que hoy es la principal empresa del sector, se hizo cargo de la tarea en 1990.

Intercargo y el handling en la Argentina (1/2)

Al principio las aerolíneas se tenían que hacer cargo de todo el apoyo terrestre a su operación, a veces, hasta construían sus aeropuertos. Pero con el correr de los años lo que hoy llamamos servicios de rampa o handling se fue convirtiendo en una prestación comercial tarifada que ofrecen, o deberían ofrecer los aeropuertos, per se, o a través de empresas independientes contratadas. A veces las aerolíneas se lo autoprestan o venden su capacidad de hacerlo a terceros.

Los últimos pistoneros

Los aviones de transporte con motores alternativos llegaron a su apogeo a mediados de los años cincuenta, cuando sus plantas de poder superaron los 4.000 HP y las aeronaves unos 70.000 kg de peso máximo, dando a las empresas capacidad y costos, y a los pasajeros velocidad y confort. Se retirarían cediendo su lugar a los jets, con los que, objetivamente, no podían competir.

Reconquista: Aerolíneas Argentinas, los vuelos y el servicio aéreo

Aerolíneas Argentinas ha reducido sus servicios a Reconquista al mínimo de una frecuencia semanal, y todo parece indicar que tiene intenciones de suprimirlos desde marzo. Era algo previsible, que nos lleva a analizar cuál es la función de la empresa estatal, cuál es su capacidad para cumplir con esta función  y, yendo al fondo de la cuestión, qué es un servicio aéreo.

Aerolíneas Argentinas, muerte y transfiguración (1/2): El fin de Iberia

Aerolíneas Argentinas, vendida a España en 1990, vivió a partir de entonces una decadencia en la que se combinaron la insolvencia del comprador, la falta de ideas de todos los participantes, las exigencias de la Unión Europea para autorizar la privatización de Iberia, y la corrupción. En 1999, cuando Menem dejó el poder, el combo estaba listo para estallar.