Los nombres nos unen o nos separan, usted elige (I)

La elección de un nombre para un avión o cualquier otra cosa tiene mucho de acto político, aunque hay nombres más aguantadores (los de astros) y más débiles (los de presidentes). Algunas empresas no bautizan a sus aviones, con lo que se sacan de encima un problema, otras buscan designaciones lo más intrascendentes posibles y también las hay que buscan halagar a sus pasajeros.

Pasó la pandemia ¿Y ahora?

La pandemia, una situación totalmente imprevista que afectó a todo el planeta, significó un corte brutal de la actividad aerocomercial en todo el mundo, que cada país procesó como pudo. La salida también fue distinta en cada lugar, y hoy vemos que el tráfico doméstico argentino está llegando a cifras parecidas a las de 2019, algo importante, pero que no significa haber llegado al fin del camino.

Pasajeros distintos

Al principio, las aerolíneas suponían que los pocos pasajeros que había eran iguales entre sí, y si eran distintos, era un problema de ellos, no de las aerolíneas. Pero, a medida en que el transporte aumentaba de volumen comprobaron, al igual que las navieras tiempo atrás, que no era así y fueron creando lo que ahora llamaríamos protocolos para atender a los pasajeros distintos.

El futuro, según Boeing

Como todos los años, Boeing presentó su pronóstico de desarrollo del mercado que, en términos generales, es optimista para el mundo y para la región. Tiene una clara veta publicitaria de sus productos y no hace ninguna mención a los problemas del fabricante, que son muchos. Tampoco profundiza la metodología utilizada para llegar a esas conclusiones, algo que ocurre en los informes de Boeing desde hace años.